Aseguran que en Bariloche se redujeron los delitos un 27% entre enero y septiembre de 2026
egún los registros oficiales del Ministerio de Seguridad y Justicia de Río Negro, los hechos delictivos disminuyeron un 27% entre enero y septiembre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior.
Los datos permiten dimensionar el comportamiento de los principales delitos contra la propiedad. Los robos pasaron de 865 a 568 casos, con una reducción del 34,34% y 297 hechos menos. Los hurtos, en tanto, bajaron de 679 a 559, una disminución del 17,67%, equivalente a 120 hechos menos.
En la jurisdicción de la Comisaría 2°, que comprende el sector del centro de la ciudad, el descenso conjunto fue del 28,8%, al pasar de 556 hechos en 2025 a 396 en 2026. En ese mismo sector, los robos registraron una caída del 39,72%, al pasar de 287 a 173 casos, mientras que los hurtos bajaron de 269 a 223.
A estos indicadores se suma la actividad operativa desarrollada durante el mismo período. Entre enero y septiembre se registraron 153 detenidos vinculados a causas judiciales, con un promedio de 17 por mes. En el ámbito de la Comisaría 2° se contabilizaron 332 detenidos por antecedentes y otros hechos.
Conocer el territorio para prevenir
La estrategia provincial pone el foco en el territorio. El contacto sostenido con juntas vecinales, referentes barriales, comerciantes, instituciones y sectores vinculados a la actividad turística permite identificar situaciones concretas, horarios sensibles, sectores donde se requiere mayor presencia y modalidades delictivas a considerar en la planificación preventiva.
El Ministerio plantea que los reportes, llamados, entrevistas y reuniones permiten conocer dónde, cuándo y de qué manera se producen determinados hechos, transformando esa información en un insumo para el análisis criminal y la planificación operativa.
La participación comunitaria también fortalece los canales de comunicación. El 911 RN Emergencias concentra las situaciones que requieren intervención inmediata, mientras que el 0800-333-4124 permite aportar información vinculada a comercialización de drogas. Las comisarías continúan siendo espacios de referencia para denuncias, consultas y orientación.
Más cámaras y tecnología
La prevención territorial se complementa con una fuerte incorporación tecnológica. Bariloche pasó de contar con 50 cámaras de videovigilancia a disponer actualmente de 95 dispositivos, lo que representa un crecimiento del 90%. El proyecto de expansión contempla llegar a 230 cámaras en distintos sectores de la ciudad.
Dentro de ese proceso también se encuentra el fortalecimiento del anillo digital que contempla 18 lectores automáticos de patentes LPR. Esta tecnología permite identificar vehículos y generar alertas para orientar intervenciones policiales ante situaciones vinculadas con pedidos de secuestro o investigaciones judiciales.
El Centro Inteligente de Seguridad también amplió su capacidad operativa con 10 nuevos puestos de trabajo, equipados con tecnología de gestión de video y la plataforma Milestone. A eso se sumaron doce nuevos trabajadores, mientras se encuentra en proceso la incorporación de otros seis.
Una política que muestra resultados
Los números registrados durante 2026 se producen en paralelo con el fortalecimiento de los recursos destinados a la seguridad. En los últimos dos años, se destinaron $6.700 millones a equipamiento específico de seguridad para Bariloche.
Durante el Operativo Invierno también se reforzó la presencia policial en la Zona Andina, con 150 efectivos afectados al dispositivo y 120 destinados específicamente a Bariloche, en tareas preventivas, controles y patrullajes.
El escenario también plantea la necesidad de sostener la escucha sobre las preocupaciones de vecinos, comerciantes y sectores vinculados a la actividad económica y turística. La decisión del ámbito municipal de declarar la emergencia en determinados sectores comerciales abrió una instancia para profundizar el trabajo conjunto.
La coordinación entre Provincia y Municipio resulta central para definir respuestas sobre problemas concretos. El desafío está en sostener la presencia territorial, fortalecer los canales de información, ampliar la prevención y utilizar los datos para decidir dónde y cómo desplegar los recursos.