Cavas submarinas: Río Negro convoca a participar de la segunda etapa del programa
La nueva etapa recoge la experiencia iniciada en julio de 2025, cuando se realizó la primera inmersión con vinos de 20 bodegas rionegrinas. Temperatura relativamente estable, presión, oscuridad y el movimiento permanente del agua forman parte de las variables que se analizan para conocer qué ocurre con los vinos durante la crianza submarina.
Los primeros resultados llegaron en enero de 2026. Tras la extracción de parte de las botellas, enólogos, bodegueros y profesionales realizaron una cata a ciegas entre vinos de un mismo lote: uno conservado de manera tradicional en bodega y otro que había permanecido bajo el mar.

La evaluación permitió identificar diferencias perceptibles entre ambos, aunque los resultados son todavía preliminares y varían según el vino, la añada y el tiempo de guarda previo a la inmersión. En febrero se completó la extracción de las primeras 800 botellas, luego de más de seis meses en el Golfo San Matías.
De esta manera, el programa suma información concreta a una experiencia que combina innovación enológica, conocimiento técnico, identidad territorial y nuevas posibilidades de diferenciación para los vinos de Río Negro.
El Ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, destacó que la experiencia permite generar propiedades distintas para los vinos rionegrinos y vincularlos directamente con el territorio donde se producen. “Tenemos una vitivinicultura que va de la cordillera al mar, con características muy distintas en cada región. Las cavas submarinas nos permiten sumar otra experiencia a esa diversidad y trabajar sobre nuevas formas de mostrar y comercializar nuestros vinos”, señaló.
La convocatoria para esta segunda etapa permanecerá abierta hasta el viernes 9 de octubre. Al momento de definir la cantidad de botellas correspondiente a cada establecimiento, se contemplará la participación de las bodegas que formaron parte de la primera experiencia.
A partir de octubre comenzará una nueva inmersión. Los vinos serán colocados en jaulas o canastos especialmente preparados y permanecerán bajo el mar durante un período mínimo de seis meses. Más adelante se incorporarán tres jaulas adicionales para ampliar la capacidad disponible, mientras que las bodegas interesadas podrán adquirir sus propias estructuras.
Para participar, las botellas deberán cumplir con las siguientes condiciones:
Tener una capacidad máxima de 750 ml. Cada botella contará con un precinto numerado para garantizar su trazabilidad y control.
S recomienda utilizar corchos tecnológicos microaglomerados de corcho natural.
Deberán aplicarse dos capas de laca sintética al corcho y a la etiqueta: en el primer caso, para evitar el contacto con el agua de mar y, en el segundo, para reducir el impacto ambiental.
Al momento de la entrega, las cajas deberán contar con remito y estar correctamente identificadas con los datos de la bodega, vino, variedad, añada, cantidad de botellas, color del lacre y numeración de cada caja.
Antes de la inmersión se realizará una revisión de todo el material para comprobar que las botellas estén correctamente acondicionadas y ubicadas en los canastos.
Las bodegas interesadas deberán completar el formulario de inscripción y cumplir con los requisitos administrativos establecidos. El formulario se encuentra disponible en:
https://forms.gle/xLUUWqbzW3Etqdqm6
Para consultas, pueden comunicarse con la Dirección de Vitivinicultura al 02213070141 o escribir a [email protected].