BALC Federal: el camino que convirtió a Bariloche en un faro de la gastronomía argentina

Desde la llegada de los primeros cocineros del interior hasta la participación de Córdoba como provincia invitada, Bariloche a la Carta (BALC) fue construyendo una identidad cada vez más federal.
lunes 28 de septiembre de 2026

El acompañamiento del programa GustAR (Gusto Argentino) resultó fundamental para descubrir, conectar y amplificar las cocinas de los distintos territorios del país.

BALC nació para mostrar la enorme diversidad gastronómica de la ciudad y poner en valor los productos de Río Negro. Sin embargo, desde sus primeras ediciones entendió que esa identidad podía enriquecerse al dialogar con las cocinas de otras regiones.

Así comenzaron a llegar cocineros del interior con algo más que sus recetas. Cada uno trajo su paisaje, sus productores, sus técnicas y una manera particular de interpretar el territorio. La selva misionera, el Impenetrable chaqueño, los sabores ancestrales de Santiago del Estero, la cultura del Iberá y la cocina serrana de Córdoba encontraron en Bariloche un escenario desde el cual contar sus historias.

Con el paso de las ediciones, esa búsqueda dejó de ser una suma de invitaciones individuales para transformarse en una construcción federal. En ese proceso, el trabajo conjunto con GustAR fue decisivo.

El programa, impulsado por las Secretarías de Turismo, Ambiente y Deportes; de Cultura; y de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, nació con el objetivo de fortalecer las cadenas de valor agroalimentarias, diferenciar los alimentos por su origen, impulsar el turismo gastronómico y poner en valor la cultura alimentaria argentina.

Esa mirada encontró en BALC una plataforma con la capacidad de convertir esos objetivos en experiencias concretas: cocineros compartiendo fuegos, productores mostrando sus alimentos y territorios completos llegando a nuevos públicos.

Uno de los hitos de ese recorrido se produjo en 2024, cuando BALC recibió a Gunther Moros, de Misiones; Alina Ruiz, del Chaco; y Agustín Kurán, de Santiago del Estero. Los tres llegaron con cocinas profundamente vinculadas con sus lugares de origen y participaron de clases, encuentros y pop ups junto a cocineros locales.

Gunther Moros llevó la biodiversidad y los saberes de la selva misionera a las cocinas de Bariloche. Su trabajo en Margay Reserva Natural & Lodge, basado en productos, técnicas y conocimientos de las comunidades de Misiones, obtuvo en 2024 el Prix Baron B Édition Cuisine, uno de los reconocimientos más importantes de la gastronomía argentina.

Desde El Impenetrable, Alina Ruiz mostró una cocina que nace en la finca familiar y recupera ingredientes, recetas y conocimientos del monte chaqueño.

En 2026, aquel trabajo que BALC y GustAR ayudaron a amplificar alcanzó una nueva dimensión cuando fue reconocida con el Prix Baron B Édition Cuisine por una propuesta capaz de narrar el Chaco desde el producto y la memoria.

Agustín Kurán llegó desde Santiago del Estero con la experiencia de Amasijo y una concepción regenerativa de la gastronomía. Su cocina recupera productos, saberes y técnicas de la provincia para vincularlos con una mirada contemporánea, demostrando que tradición e innovación pueden formar parte de un mismo relato.

El recorrido federal continuó con Gisela Medina y la red Cocineros del Iberá, un proyecto que utiliza la gastronomía como herramienta de desarrollo social, turístico y productivo. Su llegada a BALC permitió descubrir una cocina correntina construida alrededor del chipá, el maíz, la mandioca, las carnes y los saberes de las comunidades del Iberá. Medina fue distinguida con una mención especial del Basque Culinary World Prize por el impacto social de su trabajo.

También se sumó Martín Altamirano, de La Torgnole, llevando a Bariloche una cocina que combina técnica, creatividad, productos serranos e identidad cordobesa. Su participación fue anticipando un vínculo que crecería hasta alcanzar una escala mucho mayor.

Este proceso encuentra en 2026 un nuevo punto de madurez con la participación de Córdoba como provincia invitada de BALC. La provincia contará con un pabellón propio dentro de la Feria, presencia de productores, bodegas, destinos turísticos, clases magistrales, activaciones y encuentros entre cocineros cordobeses y barilochenses.

Para la organización, ser federal no significa simplemente reunir cocineros de distintas provincias. Significa construir una programación en la que cada territorio pueda expresarse con identidad propia y en igualdad de condiciones. Significa mirar más allá de los nombres conocidos y descubrir a quienes están transformando la gastronomía desde una finca, una reserva natural, una comunidad rural o una pequeña cocina del interior.

Hoy, muchos de los cocineros que pasaron por esa plataforma son reconocidos dentro y fuera de la Argentina. Pero el verdadero valor del trabajo conjunto no está solamente en los premios. Está en haber logrado que nuevos públicos conozcan sus productos, comprendan sus paisajes y descubran que la cocina argentina es mucho más amplia, diversa y profunda de lo que suele verse.

Bajo el concepto “Argentina se encuentra en Bariloche”, BALC 2026 profundiza ese recorrido y lo transforma en uno de los ejes centrales de su programación. Bariloche se consolida así como un faro de la gastronomía argentina: un lugar desde el cual los territorios pueden mostrarse, encontrarse y proyectarse.

Bariloche a la Carta es organizado por la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Bariloche (AEHGB) y cuenta con el respaldo de la Municipalidad de Bariloche, el EMPROTUR, el Gobierno de Río Negro; y la secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación.

Más información en barilochealacarta.com y en Instagram y Facebook @barilochealacarta