Femicidio: “Emerson Marín es un violento de manual, mentiroso y manipulador”, expresó Lozada en su alegato

El fiscal Jefe expuso la argumentación final frente al jurado popular, en la que acusó al policía Marín de femicidio, agravado por el uso de arma de fuego, en una relación amorosa y en contexto de género. Antes prestó declaración el imputado, asegurando que Stefanía Civardi se suicidó, y luego su abogado sostuvo la misma tesis, a la que argumentó reinterpretando pericias.

Sólo resta el veredicto del jurado popular en el juicio por la muerte de Stefanía Civardi, al que la Fiscalía señaló como femicidio u homicidio triplemente agravado, por el uso de arma de fuego, el vínculo amoroso y el contexto de género. Tomás Navarro, defensor del imputado, el policía Emerson Marín, pidió su sobreseimiento de toda culpa. Y eso mismo expresó el acusado, quien aseguró que Stefanía se suicidó con el arma reglamentaria de Marín.

En su alegato final, el fiscal Jefe Martín Lozada repasó la abundante prueba y testimonios contra Marín, entre lo que resaltan antecedentes de violencia de género y agresiones a sus anteriores parejas, e incluso a una de las testigos, quien dijo que era novia del imputado mientras estaba en pareja con Stefanía e incluso en el momento de su muerte.

Lozada concluyó que Stefanía fue asesinada por Marín el 30 de julio de 2025 alrededor de las 2 de la madrugada, en la casa de la víctima en la calle Los Radales, del barrio Lera de Bariloche. Señaló que lo hizo con su arma reglamentaria, con la que ya había amenazado a otras mujeres, luego de hacerla sufrir un tormento de sospechas y celos, hacerla alejar de familiares y amigos, y agredirla con suma violencia en dos oportunidades.

Repasó testimonios similares de ex parejas con hijos de Marín, casos en los que incluso agredió físicamente a una bebé  y se la arrojó a la madre, enojado porque lloraba.

“Emerson Marín es un violento de manual, mentiroso y manipulador. Se valió para asesinar a Stefanía de medir 20 centímetros más, pesar 20 kilos más y tener 12 años más. Era un policía armado, y varón, con la preminencia que le da la sociedad a esa condición”, señaló Lozada.

Descartó de plano la teoría del suicidio y citó características probadas que no se condicen con la autodeterminación: estaba llena de sueños, anhelos, aspiraciones, empeño, trabajo, capacidad para superar dificultades… “Y si aparecían adversidades se calzaba los pantalones cortos y salía a correr”, señaló.

Negó un trauma o afección física, dolor mortificante, o cualquier cosa que la podría haber empujado al suicidio.

Y citó textualmente un mensaje de texto que le envió a Emerson: “no quiero morir con un tiro en la cabeza porque no podes controlar los celos”. En la misma comunicación describió que se sentía “humillada” y que no quería “una relación así”.

También descartó una presunta violación sufrida en su infancia por un padrastro como dedujo la defensa de otros mensajes y fuentes, no corroboradas con la familia.

También consignó mensajes de Whatsapp de poco antes de morir, presuntamente enviados mientras Marín y ella estaban dentro de la vivienda poco antes del disparo fatal.

“No te pude cuidar, adiós amor. Perdón por ser como soy. Hace lo que quieras, sé feliz”, habría señalado Marín, yéndose.

“Elegís seguir toxiqueándome”, es una de las respuestas de Stefanía.

Según Lozada, en lugar de irse después de la falsa despedida, Marín subió las escaleras y le disparó a Stefanía, con el arma que había dejado en la planta alta porque no pensaba irse sino que tramó el crimen.

Stefanía recibió el balazo en la cama, con la cabeza en la almohada. El tiro le dio en el cuello, como lo constataron las pericias.

El defensor Navarro contradijo a su propio perito de parte y mostró la posición en la que según su teoría se suicidó Stefanía.

 

Otras interpretaciones

El defensor Navarro, en cambio, reinterpretó todo material de prueba al respecto.

Aseguró que el mensaje “no quiero terminar con un tiro en la cabeza” se refería a un desequilibrio emocional de Stefanía relativo a la autodeterminación, y que la mujer se suicidó por sufrir un estrés post traumático por la violación.

También refutó la prueba de dos notas de Stefanía halladas en un cesto y una carta encontrada tiempo después de las pericias de Gendarmería bajo el colchón. Para Navarro las notas anticipaban el suicidio y calificó a la carta de “testamentaria”. Para Lozada expresaban eran dirigidas a Marín, expresaban amor pero la decisión de cortar la relación, y no se animaba a entregárselas.

Posiciones

Un debate intenso propusieron los alegatos del perito Nigris, quien descartó ante el jurado y las partes la posibilidad del suicidio. Mostró la posición que debió tener la víctima para autodispararse, según la dirección del disparo en el cuello de Stefanía.

Lozada repitió la explicación de Negris mostrando la imposibilidad de Stefanía de asestarse un tiro, en base a las pruebas colectadas. Agregó que por la posición en la que encontraron al cuerpo y la sangre en su indumentaria, también era imposible un suicidio.

Navarro contradijo esa explicación de su propio perito de parte, asegurando que estaba “enojado” y cambió el análisis y la conclusión, y mostró que en realidad la posición de sus manos apuntaron desde abajo junto al cuello. Para hacerlo, él mismo mostró ante el jurado cómo debió posicionarse Nigris al explicar en la sala.

Igualmente compleja fue su reinterpretación del intercambio de mensajes previo al disparo. Aseguró que Stefanía dijo que iba a buscar cigarrillos y que se quedó afuera mandando los mensajes y respondiendo a Marín, para luego ingresar, pasar frente al imputado, subir y suicidarse.

Al parecer ninguna prueba sustenta esa teoría. Será el jurado el que decida.

 

 

 

 

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