Milvago, el lugar para disfrutar de la estepa y del sabor a vermut patagónico

Ezequiel siempre estuvo vinculado a la coctelería y la gastronomía, pero lo que empezó como un intento de sumar productos locales en su pizzería, terminó por convertirse en un exitoso vermut que gana fanáticos a pasos agigantados. Ahora, combinado con un lugar increíble en la estepa patagónica, suma una propuesta totalmente distinta a lo que estamos acostumbrados.

En 2013 abrió una pizzería en Dina Huapi “de estilo porteña pero con perfil patagónico”, resume en breves palabras en diálogo con Económicas Bariloche. Durante mucho tiempo también dio clases en la escuela El Obrador, en la materia de Bebidas. Experto en el tema, fundó incluso la Escuela de Coctelería, Enología y Afines.

Hace unos años, conoció a Pablo Tognetti, quien fue presidente de Arsat y luego creador del primer whisky artesanal del país. Este vínculo marcó, para Ezequiel, el rumbo de muchas decisiones y nuevos aprendizajes.

Así fue como en 2019 comenzó con la elaboración de un vermut propio, distinto, estepario, con el objetivo de ofrecerlo en su pizzería y sumar un producto artesanal y diferente.

Lo que no imaginó, seguramente, es que tiempo después inauguraría la primera vermut house del país ubicada en Dina Huapi, precisamente en Las Gaviotas 117. Sí, un lugar donde ver cómo se elabora el vermut y degustarlo acompañado de un delicioso tapeo, es posible.

La pandemia fue, como para muchos gastronómicos, un momento crucial en la vida de Ezequiel. No fueron pocas las veces que pensó en cerrar el Café Don Rey, pero actuó distinto y canalizó las energías en elaborar vermut. “Viendo todo lo que pasaba, armé una micro sala de elaboración en el fondo del salón y empecé a vender para llevar, porque era la única opción de aquel momento”, recuerda el hombre.

Así fue como sin pensarlo mucho, incluso sin proponérselo quizás, surgió un nuevo emprendimiento: un vermut artesanal, patagónico, elaborado con hierbas de la estepa, como diente de león, rosa de mosqueta, paico, palo de piche.

“Todo lo que la gente suele llamar malezas, es lo que utilizamos para elaborar Milvago”, remarcó Ezequiel. El objetivo es poder mostrar, a través de esta bebida, las características de la otra Patagonia; la árida, la de estepa, la que tiene su encanto al igual que los bosques y montañas que están a solo unos pocos kilómetros.

El contacto con Mariano Rodríguez, vinculado al marketing de grandes cervecerías locales, hizo que el producto adquiriera una imagen propia, una identidad definida. Muy rápidamente, comenzó a hacerse conocido y pedido por chefs o personalidades del ambiente gastronómico y esto le demostró a Ezequiel, que su vermut tenía un gran potencial.

En medio, recibió la propuesta de participar del certamen Naves, organizado por el banco Macro, para potenciar emprendedores del país. “Acepté la invitación de Punto Pyme, más que nada porque significaba acceder a capacitaciones muy buenas y becadas, pero para nuestra sorpresa, ganamos el concurso regional”, explicó.

Esto significaba que era uno de los seleccionados de todo el país para avanzar a la etapa federal del certamen.  “Hace tres días estuvimos en los cuartos de final. Pasé a la semifinal que fue antes de ayer y después me llegó el mail de que pasamos a la final. Ahora tengo que viajar a la final presencial en Buenos Aires la semana próxima”, expresó casi sin poder creerlo todavía. Es que, como dice Ezequiel, “pasamos de pensar en tener que cerrar, en bajar la persiana, a estar en esta etapa. Es increíble”.

Mientras tanto, Milvago continuó expandiéndose. Gracias al contacto con emprendedores de Mendoza que se especializan en la recuperación de barricas en desuso, tiene algunas en bares locales, como Nené Bar, donde se puede disfrutar del vermut con sabor a estepa en un envase que fue reciclado en pos de cuidar el medio ambiente.

A la par de todo esto, surge un nuevo desafío. “Aparece un lugar divino, una réplica de vagón de tren en el que no se podía no poner algo”, afirmó. La bebida característica, ya estaba. El lugar, también. Así fue como el pasado viernes 1 inauguraron el nuevo punto de encuentro para disfrutar de un buen vermut en el mismo lugar donde lo elaboran: una “vermut house”, lo nombró Ezequiel, un poco emulando aquellas primeras brew cervecerías donde se bebía en el lugar de producción.

Milvago, nombre que heredó obviamente este nuevo lugar, hace referencia al nombre científico de un grupo de aves, en los que se encuentra el chimango, pájaro que forma parte del logo del vermut. Es que, casi como sucede con la estepa, Ezequiel quería reivindicar el paisaje, su fauna, su flora, que muchas veces no son tenidas en cuenta.

En la nueva vermut house se puede disfrutar de un exquisito tapeo. “Estoy en un vagón de un tren, así que quiero poner en valor y recuperar los sabores de la comida ferroviaria”, explicó Ezequiel antes de contar que apuntan a un delicioso sándwich de milanesa, bruschetta de lengua a la vinagreta, de trucha ahumada,  empanaditas de hongos, pizzitas individuales con rúcula silvestre, hamburguesas vegana y de carne, son parte de la carta que ofrecen.

Pero también está quien quiere disfrutar de tan maravilloso lugar a la hora de la merienda, y para ellos también hay opciones. “Abrimos de martes a domingos a partir de las 17 y durante la tarde ofrecemos variedad de pastelería, tés y café del Barco”, señaló y agregó que a partir de las 19, empieza la hora del vermut.

El objetivo también es disfrutar las tardes de primavera y verano con la vista a las montañas, al lago, en el jardín que tiene el lugar, con una buena música en vivo cuando la ocasión lo invite. Además, hay cervezas artesanales y como buen bartender de raza, hay todo tipo de tragos que siguen la línea identitaria que define a Ezequiel. Debido a los protocolos y aforos permitidos, es recomendable reservar previamente. Se puede conocer todas las novedades en el perfil de Instagram.

“Nos interesa mucho mostrar esta parte de la Patagonia, que parece un terreno chato pero cuando vas viendo para qué sirve cada plantita, te das cuenta de que no es así. Queremos transmitir el sabor más silvestre del sur”, remarcó y en este sentido, señaló que “quizás no es fácil de tomar un vermut de este tipo,  por eso hay que explicar de qué se trata, por qué tiene el sabor que tiene. Me inspiro en una bebida que no es novedosa, pero mezclo los ingredientes que me da el entorno exclusivamente y se genera algo único”.  (Económicas Bariloche)