Doce años después del ARSAT-1, el plan satelital de telecomunicaciones acumula suspensiones y postergaciones

El primer satélite geoestacionario argentino, fabricado íntegramente por Invap en Bariloche, cumplió doce años en órbita. Desde el lanzamiento del ARSAT-2, en 2015, el país no puso en órbita otro satélite de telecomunicaciones. El tercero, previsto por ley, se lanzaría en 2028. La discontinuidad de los programas afecta a Invap, principal contratista satelital de CONAE.

El 16 de octubre de 2014, durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, un cohete Ariane 5 lanzó desde Kourou el ARSAT-1. Fue el primer satélite geoestacionario de telecomunicaciones diseñado, integrado y ensayado en el país, construido por INVAP en Bariloche para la estatal ARSAT. Opera a 72° Oeste, en banda Ku, y su vida útil de diseño es de 15 años, hasta cerca de 2029. El ARSAT-2 se lanzó el 30 de septiembre de 2015, también bajo ese gobierno.

ARSAT se creó en 2006 por la ley 26.092, durante la presidencia de Néstor Kirchner. En 2015 se sancionó la ley 27.208, que aprobó un plan a 20 años con ocho satélites geoestacionarios de comunicaciones. 

En marzo de 2016, con Mauricio Macri en la presidencia, el titular de ARSAT, Rodrigo de Loredo, informó la cancelación del ARSAT-3, al atribuirla a los escasos ingresos del ARSAT-2.

La empresa indicó que cualquier satélite nuevo debía autofinanciarse. El balance 2019 de la empresa lo describe como un proyecto suspendido desde principios de 2016. En 2017, ARSAT firmó con la estadounidense Hughes una carta de intención para financiarlo con 51% de capital privado y 49% estatal. Críticos como Guillermo Rus, director de Latam Satelital, señalaron que se omitió el plan legal y se autorizó a siete satélites que compiten con ARSAT. 

En ese gobierno, el 7 de octubre de 2018, se lanzó el SAOCOM 1A, satélite de observación con radar desarrollado por la CONAE con INVAP como contratista principal. El SAOCOM 1B se lanzó en 2020.

Con Alberto Fernández, INVAP y ARSAT anunciaron que retomaban la construcción del tercer satélite, orientado a brindar internet, rebautizado SG1. Según el informe final de la Secretaría de Innovación Pública, citado por Letra P, el proyecto tenía 42% de avance y u$s 130 millones invertidos antes del cambio de gobierno. 

Con Javier Milei, el Banco Central no autorizó a ARSAT a acceder a dólares para pagar a proveedores extranjeros. El ex jefe de Gabinete, Guillermo Francos, había informado al Senado que el lanzamiento sería en octubre de 2027 y la puesta en funcionamiento en abril de 2028.

En abril de 2026, el secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Darío Genua, situó el lanzamiento en 2028 y dijo que el satélite está en fabricación, tras una renegociación con proveedores internacionales. El funcionario atribuyó el crecimiento de las conexiones satelitales, que este año superarían el millón, a la apertura del sector. 

Satellogic

En paralelo, el 1 de octubre Satellogic, empresa privada de origen argentino, lanzó cuatro satélites en un Falcon 9 de SpaceX. Uno es el Merlin.01, primero de una nueva generación con imágenes de un metro de resolución y 170 kilómetros de franja por pasada. La compañía proyecta cobertura diaria de toda la Tierra en la segunda mitad de 2027.

El balance deja una brecha. De los ocho satélites del plan 2015-2035, dos están en órbita. Entre el ARSAT-2 y el SG1 pasarán más de doce años, y el eventual lanzamiento previsto para 2028 queda a un año del fin de la vida útil de diseño del ARSAT-1.

Te puede interesar