El buen momento de los vinos rionegrinos, en el contexto de la caída del sector
La producción de vinos del valle del río Negro transita un buen momento, a contramano de los del resto del país, que por cambio de hábitos, retracción de la economía nacional y nuevas dificultades en el mercado exterior, ven caer sus ventas.
En los últimos meses de 2025, el Instituto Nacional de Vitivinicultura entregó sus informes habituales, pero que marcaron una retracción de la producción y ventas de los vinos argentinos -un sector saludable hace décadas-, que causó preocupación a propios y extraños.
En ese contexto, Río Negro se destacó como la excepción positiva. En noviembre, por ejemplo, mientras estadísticas mensuales marcaron caídas mensuales de entre el 8% y el 15% según variedades, e interanuales de alrededor del 5%, los vinos rionegrinos tuvieron un crecimiento del 16,3%, con 1.101 hectolitros comercializados. Esta curva positiva fue impulsada por “varietales y damajuanas”.
La vecina Chubut -con los volúmenes muy inferiores de un productor incipiente- mostró en noviembre un salto del 178% mensual, con un acumulado anual que copió la baja nacional.
Neuquén, en cambio, se sumó a la caída nacional, con un 12,4% menos mensual y un interanual que retrocedió un 2%.
Los cambios del mercado argentino son llamativos y predicen una tendencia importante. Contra la caída general, formatos alternativos como el “bag in box” y la lata mostraron fuertes incrementos, con subas del 70,5% y 131,4% respectivamente, aunque también representan una porción menor del mercado total.
El consumo per cápita del país se ubicó en 1,34 litros por habitante en noviembre, lo que implica una caída del 12,2%, en línea con el deterioro del poder adquisitivo y la retracción del consumo masivo por cambio de hábitos.
Exportaciones
El INV informó que en 2025 el valor FOB (montos exportados) argentino de vinos y mostos ascendió a aproximadamente USD 726 millones. El menor valor FOB de las últimas décadas había sido el de 2023 y rondó los USD 800.
Fuentes del sector indicaron a Económicas Bariloche que el mercado global se complejizó el último año para productores y exportadores argentinos (que ya sufren el cambio en el hábito del consumo doméstico) por la evolución del tipo de cambio y las políticas nacionales. Además, se sumaron los aranceles impuestos por Trump en EEUU, que con Brasil e Inglaterra son los principales compradores de vino argentino.
Marcelo Miras, enólogo, presidente de la Ruta del Vino de Río Negro
Río Negro a salvo
Estos vaivenes muestran a Río Negro a salvo en una clara posición distintiva, con un crecimiento sólido que también se refleja en las exportaciones, según actores del sector, aunque aún no fueron publicadas las cifras completas de 2025.
Las claves de esta alentadora excepción: la diferenciación, calidad y la articulación con el turismo; combinadas con adaptación e innovación de los productores y acompañamiento del gobierno rionegrino para sostener el crecimiento futuro.
Trabajo público privado
Carlos Banacloy, ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, es una figura clave de la economía provincial. Viene del sector privado, justamente de la producción vitivinícola (de la Antigua Bodega Patagónica, de Cervantes), y trascendió en la función pública las tres gestiones de Alberto Weretilneck y la de Arabela Carreras.
Llegó a la función pública hace 12 años para ayudar a impulsar y modernizar la economía y producción rionegrinas.
Ministro Carlos Banacloy en El Bolsón
“Tenemos una identidad muy fuerte con nuestros productos, con lo cual no inventamos nada, los productos estaban, había que ponerlos en valor, y hoy gran parte de la viticultura tiene un diferencial enorme y esto es de la cordillera del mar. La verdad que nos llena de orgullo tener la posibilidad de ser parte, ser parte del sector y ser parte de la parte pública, que va encontrando ese camino que se planteó uno hace más de 10 años”, expresó tiempo atrás.
En esa línea, apuntando a rescatar líneas de trabajo y potenciar al sector, Banacloy convocó en agosto a Mariana Cerutti, quien llegó a la Dirección de Vitivinicultura con una experiencia de 25 años en viñedos y bodega de Uruguay, y en pocos meses dinamizó la cartera.
Las acciones destacadas de Cerutti apuntaron al mercado exportador, la Ruta del Vino Río Negro, creada en 2006 pero que luego de un impulso inicial había caído en un bajón, y su asociación más estrecha con el turismo. En ese plan, concentró el trabajo en la costa atlántica, para reposicionar al vino valletano en la temporada veraniega.
“Desde que comencé en la función apunté a dos ejes iniciales, las exportaciones y el desarrollo del enoturismo. La Ruta del Vino tenía acciones dispersas y necesitaba coordinación y mejor comunicación, además de acompañar a inversiones de jerarquización”, dijo a Económicas Bariloche la directora de Vitivinicultura de Río Negro.
Mariana Cerutti, directora de Vitivinicultura de Río Negro
La entidad renovó su Comisión Directiva de la Ruta del Vino, y designó en la Presidencia a Marcelo Miras, un referente regional indiscutido, de reconocimiento internacional.
En el acto de asunción de nuevas autoridades, fue homenajeado Norberto Ghirardelli, por sus 20 años al frente de la entidad, y Juan Garabito, ex gerente de Canale, distinguido por su trabajo para abrir el mercado de Bariloche a los vinos del Alto Valle.
La Asociación Ruta del Vino Río Negro Norpatagonia (su nombre completo) saltó en pocos meses de contar con 13 a 23 bodegas, casi todas las de primera línea -no artesanales- del Valle, de las cuales la bodega Trina de Río Colorado es la primera en apuntar 100% al enoturismo, un emprendimiento bien armado que desde el origen cuenta con un alojamiento y un restaurant.
Entre otras acciones, se montó por primera vez su Wine Bar en Bariloche a la Carta, con el logo de Río Negro, y tuvieron un éxito rotundo con la venta de vino por copa y por botella, además del efecto promocional.
Chef Juan Carlos Izaguirre y Ezequiel Naumier, dueño de viñedos Trina
Las Grutas
Las cavas sumergidas comenzaron años atrás y desde el año pasado se reorganizó la acción incluyendo a 20 bodegas, que hicieron un proceso de añejado especial de seis meses de sus etiquetas en el Golfo san Matías, para descorchar este año, en un evento que será trascendente.
“También llevamos las bodegas al primer Festival Punto Río Negro, en la que se sumaron los chefs embajadores de la Provincia. Cada uno de ellos cocina con sus productos locales, que son de varias matrices productivas, con el objetivo de vender bien y promocionar sus marcas. Es la mejor forma de trabajo público privado, la única manera para lograr resultados”, afirmó.
Panorama
Cerutti indicó que “el cambio de hábitos en el consumidor se percibe en los últimos años y proyecta una curva que no parece cambiar. Los hábitos de las nuevas generaciones apuntan a un consumo de vinos con menor grado alcohólico o directamente sin alcohol”.
Agregó que “esta tendencia se va fortaleciendo y en paralelo bajó el consumo de vinos tintos de las gamas medias, por lo cual se tiende a consumir vinos premium. Esto se traduce en el consumo de menos vinos y de más calidad”.
Explicó que por eso, las directrices de la Dirección apuntan a “trabajar aplicando técnicas de ‘deshalcolización’, que son inversiones muy costosas. Además, a trabajar con vinos de nicho y seguir apuntando a las variedades blancas para vinos y espumosos. En eso salimos fortalecidos y beneficiados por las condiciones naturales del clima que tenemos en Río Negro, como amplitud térmica, calidad de la tierra y agua para riego”.