Ruta del Vino Río Negro
Marcelo Mirás: “queremos convertir a Río Negro en un destino de enoturismo en sí mismo”
El enólogo y productor Marcelo Mirás, presidente de la Asociación Ruta del Vino de Río Negro, lo dice sin rodeos: “la meta es que quien quiera visitar una bodega pueda también saber dónde alojarse y dónde comer, todo dentro de un mismo ecosistema. Queremos que Río Negro, en el Valle, la costa o la Cordillera, sea un destino de enoturismo en sí mismo”, expresó a Económicas Bariloche.
La entidad rionegrina se prepara para recibir el 21 de mayo el trascendente evento “Íconos de Patagonia 2026”, que convoca a los principales referentes vitivinícolas de la región, con una agenda técnica y de negocios, organizado por Caminos del Vino.
“El objetivo de convertirnos en destino de enoturismo está basado en lo que muestra ‘Íconos de la Patagonia’, un encuentro que convocará a los vinos más emblemáticos de la región para una degustación técnica junto a enólogos. No habrá puntajes ni premios. Es más que nada un intercambio técnico, una reunión para ver los mejores vinos que se están haciendo en Patagonia", explicó Mirás.
Adelantó que el programa incluye una charla con un experto francés sobre tapones de corcho, además de presentaciones sobre enogastroturismo y un almuerzo con catering de gastronomía regional. Por la noche habrá un evento más exclusivo con referentes de la actividad vitivinícola provincial.
El evento también contempla visitas a bodegas de referencia, entre ellas Antigua Bodega Patagónica, Bodega Mirás y Humberto Canale, organizadas por Caminos del Vino dentro de los tiempos y distancias disponibles.
Rionegrina de pura cepa
La Ruta del Vino de Río Negro agrupa a 22 bodegas en toda la provincia. Su premisa central es una sola: que estén abiertas al turismo. "Nace con la idea de poner el enoturismo y el enogastroturismo a la vista de quienes nos visiten, ya sean locales, nacionales o internacionales", señaló Mirás.
Para ampliar ese circuito, la asociación trabaja en la incorporación de socios adherentes: restaurantes y hoteles que, mediante convenios, se sumen al ecosistema. Dos bodegas ya cuentan con alojamiento propio.
La idea es construir una red donde cada parte se refuerce. “Que los hoteles tengan convenio con la Ruta del Vino, que haya sinergia entre las bodegas, los restaurantes y el alojamiento”, resumió el presidente de la asociación.
Mirás insiste en incluir la gastronomía como componente central, no accesorio. En muchas bodegas ya se ofrece catering vinculado a la producción local: truchas, cordero, chivo, carnes patagónicas, pesca de la costa. "Tenemos un montón de cosas interesantes que producimos y que se complementan con la uva y los vinos", afirmó.
Por el Valle, de la costa a la cordillera
Esa diversidad productiva también refleja la geografía de Río Negro. "La cordillera, el mar, la meseta, los valles. Eso es interesante", dice Mirás, y agrega que cada entorno imprime su carácter en los vinos y en la gastronomía de cada zona.
Para Bariloche y la región cordillerana, la propuesta de la Ruta del Vino representa una oportunidad concreta de integración con un circuito provincial que busca escala y visibilidad. La sinergia que describe Mirás incluye a los valles cercanos (El Bolsón principalmente) y a los visitantes que ya llegan a la Patagonia andina por otros motivos.
“Es sumamente importante poder llevar adelante actividades que muestren lo que ofrece la vitivinicultura”, concluye. El objetivo no es solo vender vino, sino construir una experiencia de provincia que justifique el viaje por sí sola.