Gastronomía y turismo
Con la inauguración de un restaurante en Puerto Montt, cerró la edición de los 10 años de Enbhiga
Desde Junín de los Andes, Plottier, Centenario, Cipolletti, Villa El Chocón, Neuquén Capital, Bariloche y El Bolsón, hasta localidades como General Fernández Oro, Cinco Saltos, El Hoyo y Lago Puelo, el encuentro se construyó desde las manos y las historias de quienes hacen.

Enbhiga en el evento de Neuquén Cipolletti (@chiwigiambertone)
En cada lugar, la gastronomía tomó sentido desde lo humano. Productores, emprendedores y elaboradores compartieron no solo sus productos, sino también sus recorridos, sus aprendizajes y el esfuerzo cotidiano que hay detrás de cada elaboración. Ahí es donde el valor se vuelve real: en quienes apuestan, crean y sostienen.
La diversidad fue parte de esa identidad: gin, cerveza artesanal, vinos , vermut, junto a propuestas de café de especialidad, té y chocolates, elaboraciones en panadería, pastelería y fermentados, además de frutas deshidratadas, almendras, helados artesanales, chacinados, embutidos y quesos. Cada producto con nombre propio, con historia y con territorio.
Cada ciudad aportó su energía, su gente y su forma de hacer, generando encuentros donde cocineros, estudiantes y delegaciones internacionales pudieron escuchar, aprender y compartir desde un lugar cercano y genuino.

En el valle (foto @chiwigiambertone)
Muchos de estos proyectos nacen y crecen dentro de la economía social, desde el trabajo colaborativo, el arraigo y el compromiso con su comunidad. Son experiencias que no solo producen alimentos, sino también oportunidades, vínculos y desarrollo.
Enbhiga dejó algo claro en cada paso: el verdadero valor está en quienes hacen. En esas personas que, con trabajo y convicción, transforman la producción local en identidad y futuro para sus territorios.