Restructuración operativa

Aerolíneas puso en alquiler el edificio histórico de Mitre y Villegas

Es Monumento Histórico Nacional, fue inaugurado en 1981 y el usuario no puede modificarlo. El precio se ajusta a los valores de mercado de su característica patrimonial.
miércoles 27 de agosto de 2025

Aerolíneas puso en alquiler su edificio histórico en Mitre y Villegas. De gran belleza arquitectónica, es una de las estructuras urbanas más importantes de la arquitectura de la ciudad. Tiene casi 1.400 metros cuadrados de superficie en dos plantas con oficinas y salones, además de cocheras y subsuelos. Posee varios baños y una cocina amplia y bien equipada. Es un Monumento Histórico Nacional y el nuevo inquilino no podrá hacerle modificaciones.

El alquiler del edificio fue confirmado por la compañía a Económicas Bariloche, indicando que “hubo una reestructuración de la red comercial y los puntos de atención al público migraron al aeropuerto”.

Pasó por varias etapas desde su apertura en 1981, enteramente dedicado a la operación de Aerolíneas Argentinas. La compañía estatal también organizaba y recibía eventos. Luego fue la segunda sede del Emprotur, tras lo cual fue cerrado y reabierto en 2023, en un acto al que asistió el presidente de Aerolíneas, Pablo Ceriani. Para ese momento, habían invertido 200.000 dólares en mejoras y mantenimiento. Pero fue cerrado nuevamente en marzo de este año.

El precio de alquiler fue fijado en USD 24.000 por mes, en condiciones a conversar con las firmas que tienen a cargo la operación, entre las que la principal es la inmobiliaria Remax Patagon.

 

Historia

 

Los avances tecnológicos, con internet y el uso masivo de teléfonos celulares y la compra de pasajes online, transformaron radicalmente la forma en que operan las aerolíneas.

Por eso Aerolíneas decidió cerrar sus oficinas comerciales en varias ciudades, incluyendo Bariloche, ya que los clientes realizan la mayoría de sus trámites a distancia.

Este cambio incidió en el futuro del icónico edificio de la compañía en el centro de la ciudad, un inmueble con una rica historia y un valioso estatus patrimonial.

Una reseña de Vicente Ojeda, quien estuvo al frente de la operación local de Aerolíneas por décadas, difundió en abril una completa reseña histórica del edificio, que se remonta a la década de 1930, cuando fue construido por la familia Ribeiro y funcionó como pensión.

En 1949, con la creación de Aerolíneas Argentinas, la empresa recibió la propiedad, que había sido adquirida por Aeroposta Argentina.

Con los años, el inmueble pasó por varias manos y usos, incluyendo el de una conocida fiambrería. A partir de 1955 se inició una renovación para convertirlo en la sede de la sucursal, un proceso que incluyó revestimientos de madera y la adaptación de los espacios para el público.

El edificio sufrió dos remodelaciones posteriores, que no lograron modernizarlo completamente. Sin embargo, en 1976 se implementó un sistema de reservas computarizado, pionero en Argentina.

 

El nuevo edificio

 

Hacia 1980, el entonces presidente de la empresa, Juan Carlos Pellegrini, decidió construir un edificio completamente nuevo en el mismo lugar, encomendando el proyecto al estudio de arquitectura Del Valle y Asociados. El objetivo era reflejar la arquitectura de montaña, utilizando materiales como piedra y madera para crear una sede imponente y acorde al prestigio de la compañía.

La construcción, iniciada en 1981, se enfrentó a un cambio de empresa constructora, pero se completó en tiempo récord en septiembre de 1982.

La inauguración fue un evento social de gran relevancia, con la presencia de autoridades, personalidades y un concierto de la Orquesta de Cámara Mayo. El resultado fue una edificación de grandes dimensiones, con amplios espacios para la atención al público, oficinas e incluso un salón para eventos culturales en la planta alta. El municipio de Bariloche lo declaró inmediatamente Patrimonio Arquitectónico y, años más tarde, Patrimonio Histórico.

Durante más de una década, el edificio no solo sirvió como sede de la aerolínea, sino que también se convirtió en un centro cultural para la comunidad, albergando exposiciones y conciertos. A pesar del alto costo de mantenimiento, el inmueble se conservó gracias a un cuidado permanente, con especial atención a la calefacción y la electricidad. El cierre actual de la sucursal reabre el debate sobre su futuro, dejando a la expectativa qué destino tendrá este emblemático lugar que durante tanto tiempo fue un símbolo de la historia y la actividad social de Bariloche.

Reseña histórica completa.

 

 

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