Delicias caseras
¿Sabías que en Bariloche podés disfrutar de un verdadero té galés?
Disfrutar de una exquisita tarde de té galés en Bariloche, con sabores que recreen las meriendas que tomaban los verdaderos galeses hace muchos, muchos años atrás, fue el objetivo con el que la familia Gough comenzó este camino hace más de dos décadas.
Equs, posada de campo y casa de té, está ubicada en el kilómetro 18,500 de la avenida Bustillo y su historia se remonta a un par de décadas atrás, cuando la ciudad comenzaba a expandirse hacia el oeste, aunque incluso, podría decirse que todo comenzó mucho antes.
Andrés Gough, en diálogo con Económicas Bariloche, contó que en 2002, junto a su familia, compraron este lugar que estaba en un total estado de abandono. Demandó un gran trabajo y esfuerzo recomponerlo y lograr así, que esté en funcionamiento.
“En los años ‘60, fue una hostería muy reconocida, llamada Le Hermitage, cuyo dueño era eslavo”, relató el hombre. Luego, el espacio se vendió y quedó en desuso durante mucho tiempo.

Cuando la familia Gough llegó al lugar, ya tenían conocimientos en gastronomía. “En los años 90, mis padres se quedaron sin trabajo y decidieron emprender. Abrieron una casa de té llamada, Tiempos Viejos, que estaba ubicada en el kilómetro 4”, detalló.
“Cuando la compramos estaba totalmente detonada, solo quedaba el cascarón”, recordó y agregó que en aquel tiempo, en el inicio de la década del 2000, el oeste no es lo que era ahora, y solo había algunos espacios turísticos en la zona. “Fuimos un poco los pioneros en la zona de El Trébol”, apuntó.
El inicio de Equs, fue la casa de té galés, y el verdadero té galés. Es que la familia es descendiente directa de Lewis Jones, la persona que trajo a los galeses a Argentina, a mediados del siglo XIX.
“Mi abuela, Rhona, se crió en la colonia galesa de Chubut”, explicó y contó que en 1865, los galeses llegaron a la Patagonia ansiando libertad para vivir. “Llegaron a la costa de Puerto Madryn, escapando de la corona británica de alguna manera”, manifestó. Así se instalaron en la zona, manteniendo costumbres y tradiciones.
Su abuela, galesa de pura cepa, fue quien abrió la primera casa de té galés de El Bolsón, luego de que se trasladara desde Chubut. Así es que la gastronomía ya estaba en la sangre.

Rememorando todos esos recuerdos y bagaje cultural que llevan, quisieron continuar con el legado y así abrieron una casa de té en la que ofrecen una experiencia totalmente distinta a lo que solemos acostumbrar a ver en cualquier confitería.
“El servicio de té galés viene armado, no es a la carta”, explicó Andrés y agregó que “replica lo que servían los galeses cuando llegaron”. Sobre esto, agregó que “antes en las zonas agrícolas cuando los hombres salían a trabajar, acorde a cómo era la cultura en aquel momento, las esposas o hijas se quedaban en la casa cocinando y los recibían con una merienda muy fuerte para reponer energías. Ese espíritu se transformó en el té galés”.
Ahora, en Equs, el servicio consta de té libre en hebras, pan casero libre, dulces orgánicos, manteca, petit fours salados, scons con pasta de ciervo ahumado, degustación de cuadraditos de tartas dulces y la tradicional torta galesa.

“La torta galesa se sirve en una porción pequeña, ya que es un sabor muy fuerte, muy especiado y tiene una densidad calórica importante”, agregó el hombre. El costo por persona es de 16 mil pesos y si bien no es obligatorio reservar, lo recomiendan para evitar llegar y no tener mesa.
Además del té galés, en 2016 abrieron una hostería que actualmente está certificada como hotel verde, es decir que se caracteriza por tener “prácticas y procedimientos acorde, menor cantidad de productos industrializados, menor cantidad de desechos plásticos, reciclaje, islas de recolección de agua”, detalló.
Equs apunta a crear una experiencia distinta, en la que los clientes puedan conocer sobre la cultura y adentrarse en un mundo diferente, probando sabores únicos que también son logrados gracias a que producen gran parte de su materia prima.
“Tenemos un salón decorado, ambientado como museo con un mapa muy grande, información para leer sobre los galeses, muy interesante”, dijo y agregó que “hay gente que se queda mucho tiempo paseando, recorriendo, disfrutando”.

Como parte de su búsqueda de mantener lo casero, con sabor a hogar, tienen distintas especies frutales en el predio. “Tenemos una plantación de frambuesas, corintos, manzanos, nogales, perales, una huerta para todo lo salado y tratamos de usar lo más posible de ahí. No es lo mismo el sabor de una mermelada casera que una industrializada, por ejemplo”, sostuvo.
Además, los blends de tés que se pueden disfrutar como parte del servicio de merienda, son elaborados por la familia, con gran parte de la materia prima, producida en el lugar. “El año que viene estaremos sacando nuestra marca a la venta”
“Quizás no es un servicio al que la gente esté acostumbrado, porque no es la clásica porción de torta con una infusión, hoy en día hay un concepto muy diferente, de tiempos más veloces. Nuestra idea es que la gente se relaje, disfrute y viva un momento de calma”, finalizó. (Económicas Bariloche)