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Luz verde para traer electrodomésticos de línea blanca desde Chile: se eliminan restricciones aduaneras
El Gobierno nacional anunció un cambio importante en la normativa aduanera: a partir de ahora, los viajeros podrán ingresar al país electrodomésticos de línea blanca como parte de su equipaje personal. La medida fue oficializada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado y publicada en la resolución IG-2025-3-E-ARCA-DGADUA, firmada por el director general de Aduanas, Andrés Velis.
La decisión fue comunicada por el ministro Federico Sturzenegger a través de sus redes sociales, con un mensaje que incluyó referencias cinematográficas y críticas a las restricciones anteriores, que consideró carentes de lógica.
MAS FACILIDAD PARA IMPORTAR ELECTRODOMÉSTICOS. Hoy te voy a contar una historia algo cómica (aunque otros la clasificarían de grotesca). Como se sabe, los argentinos cuando viajan pueden traer cosas en tanto no sean metralletas y bazucas, drogas, arqueología o productos para… pic.twitter.com/s05g8c2RIz
— Fede Sturzenegger (@fedesturze) July 24, 2025
La nueva reglamentación, impulsada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), permite el ingreso de cocinas, hornos, lavarropas, heladeras, lavavajillas, termotanques, aires acondicionados, sistemas de calefacción y otros electrodomésticos siempre que estén destinados al uso doméstico y personal. Se mantiene la exigencia de que las cantidades ingresadas sean razonables para consumo familiar y no con fines comerciales.
Pese a esta flexibilización, continúan prohibidos el ingreso de estupefacientes, armas y explosivos, mercadería de tipo industrial o comercial, y material de valor arqueológico o cultural.
En cuanto a las franquicias, no se introdujeron modificaciones: los mayores de 16 años pueden ingresar hasta 300 dólares por vía terrestre y 500 dólares por vía aérea sin pagar impuestos. En el caso de los menores, los montos se reducen a 150 y 300 dólares respectivamente.
La medida podría modificar la dinámica del consumo interno, ya que abre la puerta a un incremento de las compras transfronterizas, particularmente desde Chile, donde los precios de estos productos suelen ser más competitivos que en el mercado argentino.