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Paseos

Cinco paseos en tren por Argentina: recorridos con encanto para dejarse llevar por la locomotora

Durante las vacaciones creció el uso y también la fascinación por este medio de transporte. Del fin del mundo a las alturas de Salta
viernes 24 de febrero de 2023
Cinco paseos en tren por Argentina: recorridos con encanto para dejarse llevar por la locomotora

El traqueteo rítmico es la banda sonora que acompaña cada kilómetro recorrido, mientras los paisajes pasan como en una proyección a través de las ventanillas. La locomotora se abre paso por la estepa, entre la nieve, se adentra en las entrañas oscuras de las sierras. Julio Verne sostenía que los trenes eran como los mares o como el tiempo: una fuerza imparable. Una forma de viaje con mística y tradición que es cada vez más elegida por los argentinos.

El uso del ferrocarril para trasladarse en las vacaciones creció en casi un 70% durante el primer mes del año y 226.056 personas optaron por ese medio de transporte, de acuerdo con los datos de Trenes Argentinos Operaciones. Según destacan fuentes oficiales, el aumento se debe a la combinación entre una mayor cantidad de formaciones ofrecidas en sus servicios de larga distancia, la apertura de nuevos ramales y la regularidad y puntualidad registrada en las prestaciones. Ejemplo de esto es la velocidad con la que se agotan los boletos para viajar a Mar del Plata, que tienen además precios muy convenientes.

Recorridos y precios de los mejores paseos en el país

El tren puede ser un medio (de transporte) pero también un fin, una excursión. Para quienes quieran lanzarse a la aventura de seguir las vías a través de la naturaleza deslumbrante de nuestro país, hay cinco paseos imperdibles para realizar tren:

1) El Tren del Fin del Mundo. En el paisaje impactante y extremo de Tierra del Fuego, luego de cuarenta años sin funcionar, retomó parte del antiguo recorrido que realizaba el tren de los presos que partía desde el presidio de Ushuaia hacia la ladera del Monte Susana con el objetivo de conseguir materiales (madera y piedra) para la construcción del edificio. En 1947, bajo el mandato de Perón, se solicitó el cierre de la cárcel por motivos humanitarios. El tren continuó funcionando durante los siguientes años para la producción de los aserraderos locales. En 1949, un fuerte terremoto ocasionó un derrumbe que dejó imposibilitadas las vías y marcó su posterior abandono, hasta la década del '90, cuando se inició la recreación del tren. La estación principal del tren se encuentra a tan solo 7 kilómetros de la ciudad. Es un trayecto cargado de relatos. A bordo del tren se pueden escuchar la historia de los presos y también de Ushuaia. La caravana ferroviara pasa por río Pipo, la cascada La Macarena, el cementerio de árboles y el majestuoso bosque de lengas. Así, se visita una parte inaccesible del parque nacional de Tierra del Fuego. Es un paseo a bordo de un tren de época, con sus locomotoras a vapor (réplicas) y elegantes coches que tienen servicio gastronómico. Los pasajes en clase turista tienen un valor de $8.400 para los mayores de 13 años, mientras que los menores de 3 años no pagan. La categoría premium, que incluye cena, cuesta $21.300.

2) La Trochita. "El ramal que une Ingeniero Jacobacci con Esquel era parte de un trazado ambicioso que buscaba integrar toda la Patagonia con la red ferroviaria nacional. La Trochita es un testigo de aquellos años en los que las vías se expandieron por toda Argentina", explica la web. Aporta un nombre: Ezequiel Ramos Mexía, ministro de Obras Públicas, quien en 1908 promovió la sanción de la ley 5559, de Fomento de los Territorios Nacionales, a partir de la cual tomó fuerza el proyecto de conectar la zona cordillerana de la Patagonia con las costas del océano Atlántico. Más al norte, el tren que partía desde Buenos Aires, el Ferrocarril del Sur, llegaba hasta el Puerto de Bahía Blanca. Mientras que en Chubut, los colonos galeses del Valle Inferior habían tendido vías entre Trelew y Puerto Madryn. Fue un proyecto titánico, que en 1934 llevó la trocha ancha hasta San Carlos de Bariloche. Inicialmente, el tren solo transportaba carga, pero a partir de 1950 se convirtió en un medio de transporte fundamental para los habitantes del noroeste de Chubut. Los largos viajes a bordo de La Trochita (llamada así por la medida especial de sus rieles) se convirtieron en una marca de identidad para la región. El cierre del ramal, en 1993, lo convirtió definitivamente en un tren turístico. En 1998 fue declarado monumento histórico nacional y conquistó a viajeros de todo el mundo, atraídos también por la publicación del libro El Viejo Expreso Patagónico, de Paul Theroux. Hoy, el tren realiza tres clases de recorridos. Uno que parte desde El Maitén hasta Desvío Thomae (con regreso), otro similar une Esquel y Nahuel Pan (ida y vuelta), mientras que la tercera opción es la contratación de chárteres entre Esquel y El Maitén o Ingeniero Jacobacci. El precio del recorrido entre Esquel y Nahuel Pan es $9.500 para adultos residentes (la mayoría de estos trenes turísticos tiene una tarifa diferenciada para los extranjeros). También hay descuento para jubilados.

3) Tren de las sierras. Desde la ciudad de Córdoba se puede emprender un viaje en tren por diversas localidades serranas. Saliendo desde la estación de Alta Córdoba o desde Rodríguez del Busto, este pintoresco paseo atraviesa once rincones cordobeses y llega hasta Cosquín. El recorrido lleva cerca de tres horas y los precios son económicos: desde $50 de Córdoba a Valle Hermoso. Si bien es más importante de la zona, el servicio ferroviario fue descuidado y terminó cerrando. Reabrió en 2009 y se posiciona cada vez más fuerte como opción turística.

4) El Tren de las Nubes. Esta excursión en la altura es uno de los viajes ferroviarios más famosos del país. Concebido en 1972 como un emprendimiento turístico, recorre los ocres salteños casi florando entre el cielo y la tierra sobre una imponente obra de ingeniería que lleva la traza a 4.220 metros de altura sobre el viaducto La Polvorilla. Es el tercer tren más alto del mundo. Este paseo por la puna escondida invita a revivir la epopeya de la construcción ferroviaria, allá por 1920, iniciada por el ingeniero Richard Fontain Maury, alma máter del proyecto, además de conocer pueblos detenidos en el tiempo en armónica convivencia con la montaña. Hay tarifas para residentes desde los $21.000 y precio más económico para jubilados.

5) El Tren Patagónico. Esta hermosa travesía por la estepa austral siguiendo la línea que une la costa y la cordillera, de Viedma a Bariloche y de Bariloche a Viedma, invita a entregarse para observar horizontes infinitos y tonos cambiantes. Hay varias opciones de tramos y comodidades, que pueden incluir degustaciones de exquisiteces propias de la zona. Hay que tener en cuenta que actualmente está fuera de circulación por al menos un mes. El año pasado se inauguró una excursión nocturna de Bariloche a Estación Perito Moreno. Los pasajeros son recibidos en la casa de té de la estación de Perito Moreno con vino caliente y canapés, tras lo cual se celebra una cena en el quincho con asado, cordero y empanadas (hay opciones veganas y vegetarianas). Aquellos que lo deseen podrán admirar la belleza del cielo nocturno con telescopios ubicados en las inmediaciones de la casa de té.

Fuente: BAE

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