2025-09-18

Memorial y museo

Historia viva: cómo es por dentro el museo Malvinas, Antártida y Atlántico Sur

Bariloche tiene la virtud de contar con uno de los espacios de memoria y debate de la cuestión Malvinas más interesantes y emocionantes del país. Una muestra de más de 500 años de historia, con nueve invasiones inglesas, y la educación como única batalla de soberanía posible.

Allá por el año 2010, tal vez antes, los veteranos de Malvinas de Bariloche y la provincia de Río Negro, comenzaron a soñar con un espacio de memoria y ratificación de soberanía por las islas.
Eligieron un lugar especial, frente al lago Nahuel Huapi, y pusieron la primera piedra, donde ahora está la imagen de una proa apuntando al lago Nahuel Huapi, frente a un Mirage de varias batallas en 1982, un “río de piedras” que recuerda formaciones naturales de las islas, y el pabellón nacional con turba malvinera en el suelo. Junto a la bandera argentina, la escolta de las enseñas de Río Negro y Tierra del Fuego.

“Mirando al lago embravecido, con vientos fuertes, este lugar es la exacta imagen de Puerto Argentino, que no está frente al mar abierto, sino en una ría donde se ve la costa enfrente”, describió a Económicas Bariloche Rubén Pablos, director de Veteranos de Malvinas y uno de los impulsores del Memorial y museo Malvinas, Antártida, Atlántico Sur.

Tanto en la parte externa, donde resalta el montaje del avión Mirage original que hizo 14 misiones en la guerra en 1982, un balcón con forma de proa orientada al lago, y un paseo temático en crecimiento, como adentro, el espacio construido por el gobierno de Río Negro, es tan atractivo como emocionante.

El barco de hoy y el avión de ayer, abrazados por la gente.

El museo y su contenido muestran una diagramación muy profesional, mérito de los propios veteranos y colaboradores, y el aporte de empresas y entidades de la ciudad, como la Municipalidad, el Emprotur, y las cámaras empresariales.

“Hace 15 años que empezamos a pensarlo, y le llevamos la idea al gobernador Alberto Weretilneck, en su mandato anterior. Carlos Valeri era concejal y gestionó la cesión de la tierra, elaboramos los planos acá. El proyecto pasó para su ejecución al Ministerio de Obras Públicas, con el mismo Valeri antes y ahora Alejandro Echarren”, destacó Pablos.

Desde el aula

Junto al proyecto del museo, Río Negro impulsó una ley esencial para la causa soberana argentina: la ley 5.433, pionera en el país, que incluye la cuestión Malvinas en los contenidos educativos de todos los niveles de la provincia. Memorial y ley interactúan desde el principio, y son parte del mismo trabajo de todos los días y de mucha gente por la soberanía argentina. “Desde las aulas vamos a recuperar Malvinas”, resumen.

Carlos Bariggi, director del museo, y Rubén Pablos, director de Veteranos.

El director del museo, Carlos Bariggi, explicó a Económicas Bariloche que trabajan en directa relación con el Ministerio de Educación de Río Negro, que cuenta con los Núcleos de Avance Prioritario (NAP), entre los que está el tema Malvinas en las currículas de todos los niveles.

“La idea es que no sólo nos acordemos de Malvinas cada 2 de abril, sino que es una tarea de todos los días del año. Es muy doloroso para todos el tema de los caídos, de chicos tan jóvenes debieron pasar por esto y dejar la vida allá, y lo más importante es mantener la historia viva, entender que la sociedad sepa que la guerra no es la forma de resolverlo”, indicó Bariggi.

Agregó que “la forma de estar presente es a través de la educación. Este espacio, un museo, es el último elemento del sistema educativo, para seguir formando a la sociedad. Cada uno tiene su formación en su vida, y el museo la sostiene para siempre, sin importar la edad. Actúa como memoria viva con los estudiantes a corta edad y también con todos los demás”.

Pablos explicó que “este no es un museo de guerra, bélico, sino un espacio de todo el trabajo de un gran equipo. Malvinas no es sólo guerra y dictadura, sino que hay una historia de más de 500 años de soberanía argentina. El guión museístico pone en valor todo eso, la gesta, la historia, y distintas soberanías que confluyen en la nacional, como el Instituto Antártico, Instituto Geográfico Nacional, Invap y tantas otras”.

El memorial está en manos de la Fundación Museo Malvinas, que lo financia, mantiene y trabaja en su permanente ampliación. Prevén el paso por allí de barilochenses y de los miles de turistas que pasan a diario por el lugar, además de escuelas de la ciudad y la provincia, y los más de 270.000 egresados que vienen a Bariloche cada año.

“El domingo siguiente a la inauguración pasaron 1.600 personas, el objetivo se está cumpliendo. Todo aquel que nos visite en apenas 30 o 40 minutos sale atravesado de Malvinas”, señaló Pablos.

Historia, presente y futuro

El museo pone en valor la zona de Malvinas y los fundamentos históricos, geográficos y políticos del reclamo de soberanía argentina.

Una imagen en la entrada muestra a la plataforma continental argentina, sin agua, que claramente tiene a las islas dentro de sus límites. Uno de los argumentos más fuertes.

Argumento. Las Malvinas en la plataforma continental argentina.

La línea de tiempo detalla jalones en más de 500 años de historia, cuando la corona española fijó dominio en las islas en 1520, y por un paseo entre láminas aborda la cuestión hasta el presente y futuro.

Incluye las nueve invasiones inglesas registradas, desde la primera en 1763 hasta la de apropiación de las islas de 1833, el conflicto de 1982, y posteriores hitos en el país y el mundo.

Línea de tiempo. Más de 500 años de historia de Malvinas.

“Está el recuerdo del mismo invasor de siempre y hablamos de Malvinas, Antártida, Atlántico Sur, las Georgias y Sandwich”, relató, para describir las referencias al saqueo que desde hace mucho Inglaterra hace de los recursos de la zona, en especial petroleros y pesqueros. “Se llevan miles de millones de dólares de usufructo de nuestros recursos, en perjuicio del pueblo argentino”, acotó Pablos.

Está el proceso de “desmalvinización” política que intentaron algunos gobiernos, y distintas acciones y medidas de Estado, que afectaron a la cuestión.

También se plantea al idioma español como parte de la soberanía y la colonización cultural de la sociedad, originaria no sólo de Gran Bretaña sino también y tal vez en mayor medida, de Estados Unidos.

Contexto y homenaje

“Nosotros pusimos el cuerpo pero ellos ofrendaron su vida por las islas y quedaron allá. Ellos son los verdaderos héroes”, expresó el veterano, para describir los sectores de homenaje a los caídos y los recuerdos de los ex combatientes.

Entre los sectores de los caídos hay un homenaje a siete rionegrinos muertos en combate, y un amplio espacio general con una imagen del Cementerio Militar Argentino o Cementerio Militar Argentino de Malvinas (Darwin) y varios cascos del conflicto.

En la sala central hay cuatro cubos con distintas temáticas de la gesta y el contexto socio cultural de Argentina y Bariloche. De cada cubo salen cajones con más elementos, una propuesta interactiva pensada para docentes y estudiantes. Entre los cajones hay uno con fotografías y postales antiguas de Bariloche (entre otras el lugar del museo en los años 50) y referencias a los años de la guerra, como el frente de Grisú o un viejo logo de Canal Seis.

Además, hay vitrinas con muchos elementos de los veteranos, como cartas, fotos, recuerdos de la guerra, municiones, esquirlas y demás. Las Fuerzas Armadas y de Seguridad tienen sus espacios también, siempre dentro de la idea de que la guerra “es un horror y un error”, y la recuperación de las islas “será siempre por vías pacíficas”.

Pantallas interactivas para visitantes, mapas, elementos de geografía, y hasta algunos juegos, se alternan con recuerdos aportados por los veteranos y entidades, como una chaquetilla agujereada por una esquirla de bomba, radares, el comando de un barco, y otros.

La sala principal combina soberanías y contextos.

Porvenir

La inauguración no fue el punto cúlmine de la obra de los veteranos, sino más bien el punto de partida al futuro.

Entre sus proyectos figura una sala de exposiciones inmersiva exterior, con la copia a escala de la base antártica argentina de las Orcadas, desde 1904. “Esa fue la primera base científica en la zona del mundo, es argentina y demuestra el valor que le da históricamente el país a la soberanía”, destacó Pablos.

También planean hacer una réplica de una casa de Malvinas, en un punto histórico; un bar temático para la gente que se acerca, además una réplica del Faro San Felipe, que está en las Malvinas.

 

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