Medianas inversiones

El RIMI ya está operativo: ¿qué beneficios ofrece?

El reciente Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), instaurado por la Ley de Modernización Laboral, busca potenciar el desarrollo productivo, incrementar exportaciones y fomentar la creación de empleo en el país. Tras la oficialización de su reglamentación en mayo de 2026, el sistema ya se encuentra operativo para las empresas que deseen acceder a beneficios impositivos.
martes 02 de junio de 2026

El régimen ofrece ventajas clave en el Impuesto a las Ganancias, permitiendo una amortización acelerada de las inversiones. Por lo general, este plazo es de hasta dos años, aunque en el caso específico de equipos y sistemas de riego, la amortización puede realizarse en un solo ejercicio fiscal, lo cual permite reducir la ganancia imponible de manera más rápida.

Además de los beneficios directos en Ganancias, el RIMI contempla la devolución de créditos fiscales derivados de inversiones en bienes muebles amortizables y obras productivas realizadas en el país. Para acceder a este mecanismo, las inversiones deben cumplir con los montos mínimos estipulados y efectuarse dentro de los dos años posteriores a la reglamentación.

Una de las particularidades de este beneficio es la celeridad en la devolución de los saldos, la cual se estima en un plazo de tres meses. Cabe destacar que estos incentivos se aplican efectivamente durante el ejercicio fiscal en el que se pone en marcha la inversión, es decir, cuando el bien u obra comienza a generar ganancias gravadas.

El acceso a este régimen está destinado principalmente a microempresas, pequeñas empresas y medianas empresas (tramos 1 y 2), cuya condición debe validarse a través del certificado MiPyME en ARCA. Asimismo, las entidades sin fines de lucro, como fundaciones o asociaciones, pueden participar siempre que cuenten con el registro correspondiente y la debida calificación ante la Secretaría de Industria.

Para ser beneficiario, es indispensable contar con el certificado MiPyME vigente al inicio del ejercicio fiscal en que se realiza la primera inversión. Además, la empresa no debe registrar deudas impagas, exigibles o firmes ante el fisco, garantizando así el cumplimiento de sus obligaciones tributarias previas.

La reglamentación establece montos mínimos de inversión, netos de IVA, que varían según el tamaño de la compañía. Para las microempresas, el piso es de 150.000 dólares; para las pequeñas, 600.000; mientras que para las medianas empresas de tramo 1 y 2, los montos requeridos son de 3,5 millones y 9 millones de dólares, respectivamente.

Estos beneficios alcanzan a bienes muebles, obras productivas y equipos vinculados a los sectores de agroindustria, energía y construcción. Es fundamental aclarar que las inversiones en activos financieros quedan excluidas del programa, ya que el objetivo principal es incentivar la capacidad productiva del tejido empresarial nacional.

El trámite debe gestionarse exclusivamente a través del servicio web "Sistema de Gestión de Inversiones (SGI)" de ARCA. El organismo fiscal realizará controles periódicos para verificar el avance de las obras y la veracidad de las inversiones, exigiendo documentación respaldatoria como facturas e informes técnicos certificados por profesionales del sector.

Finalmente, el incumplimiento de las normativas vigentes derivará en sanciones severas. Los contribuyentes que no respeten las condiciones podrán sufrir la revocación de los beneficios, debiendo restituir al fisco los créditos fiscales utilizados junto con los intereses resarcitorios correspondientes, además de enfrentar las multas que el organismo determine.

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