Incertidumbre logística para el VMOS: el conflicto en Medio Oriente amenaza el proyecto petrolero en Río Negro
El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la obra de infraestructura petrolera más ambiciosa de la Argentina, atraviesa un momento de alerta ante la escalada bélica en Medio Oriente. La preocupación principal radica en el traslado de dos monoboyas esenciales que se fabrican en Emiratos Árabes Unidos, según un informe publicado ayer por el diario La Nación.
Estos componentes son piezas fundamentales para el funcionamiento de la futura terminal exportadora de Punta Colorada, en la provincia de Río Negro. El equipamiento debe salir del Golfo Pérsico y atravesar una de las rutas marítimas más inestables del mundo, lo que genera dudas sobre los plazos de entrega.
Las monoboyas son estructuras flotantes diseñadas para cargar buques de gran escala, conocidos como VLCC, que pueden transportar hasta dos millones de barriles de crudo por viaje. Su instalación en la costa rionegrina permitirá reducir significativamente los costos logísticos del transporte marítimo.
El sistema de Punta Colorada fue planificado para operar con dos de estas estructuras trabajando en serie. Mientras una realiza la carga de petróleo, la otra se utiliza para las maniobras de amarre, lo que optimiza los tiempos de despacho y garantiza la continuidad operativa del sistema.
Ante este escenario, la petrolera YPF, junto al consorcio de empresas que impulsa la obra, ya contempla alternativas para evitar retrasos. El "plan B" consiste en utilizar equipos similares provistos por el mismo fabricante, pero que actualmente se encuentran operativos en regiones alejadas del conflicto.
El VMOS representa una inversión cercana a los 3000 millones de dólares y es un esfuerzo conjunto entre YPF, Pluspetrol, Pan American Energy, Pampa Energía, Vista, Chevron, Shell y Tecpetrol. El proyecto exportador incluye un oleoducto de 437 kilómetros que conectará la cuenca neuquina con la costa de Río Negro.
Actualmente, la megaobra registra un avance físico del 70%. Durante este año, el foco está puesto en finalizar las instalaciones críticas, incluyendo la cabecera de bombeo en Allen y la construcción de los tanques de almacenamiento masivo en el complejo costero rionegrino.
En la terminal de Punta Colorada se desarrollan seis tanques de gran capacidad y un complejo sistema de ductos submarinos. Estos últimos conectarán la tierra firme con los puntos de amarre mar adentro, donde las monoboyas quedarán ancladas al lecho marino de forma permanente.
El objetivo es comenzar con la fase operativa a inicios de 2027, con un caudal inicial de 180.000 barriles diarios. Se estima que, hacia la segunda mitad de ese año, el sistema podría alcanzar una capacidad de transporte de hasta 550.000 barriles diarios.
Este proyecto es clave para la economía nacional, ya que busca elevar las exportaciones argentinas a un millón de barriles diarios. Con la puesta en marcha del VMOS, el petróleo se perfila para convertirse en una de las principales fuentes de generación de divisas para el país.