Nueva obra en calle Mitre

Una ventana arqueológica hacia el pasado de Bariloche

Es lo que promete el Municipio local a través de la Subsecretaría de Cultura. Comenzaron los trabajos para construir una estructura vidriada y una caja metálica que con la utilización estricta de materiales originales recuperados en históricas excavaciones, pretende reconstruir las estructuras subterráneas de los primeros años de la colonia.
viernes 29 de mayo de 2026

Desde el Municipio de Bariloche celebran el inicio formal de los trabajos en la emblemática calle Mitre para la instalación de la llamada ventana arqueológica. Una obra, que impulsa por la Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad y que responde a un pedido directo del intendente Walter Cortés, para la puesta en valor del patrimonio material de Bariloche.

"La iniciativa nace como un verdadero acto de amor hacia nuestro pasado, transformando el espacio público en un punto de encuentro vivo donde la historia local deja de ser un relato lejano para convertirse en una experiencia tangible, vibrante y cercana para toda la comunidad", expresan desde la comuna.

La propuesta técnica y pedagógica es tan innovadora como fascinante, ya que constituirá la primera ventana arqueológica de toda la provincia de Río Negro. El proyecto contempla la construcción de una estructura vidriada y una caja metálica que recreará, utilizando estrictamente los materiales originales recuperados en las históricas excavaciones, las estructuras subterráneas de los primeros años de la colonia.
 
"De este modo, peatones, vecinos y viajeros de todo el mundo tendrán la oportunidad única de mirar bajo el suelo actual y observar en primera persona los vestigios de la vida cotidiana del Bariloche de principios del siglo XX, tendiendo un puente dorado entre las generaciones que forjaron este suelo y el dinámico presente de la localidad", afirman.

El punto exacto de la obra reviste una enorme importancia histórica, ya que allí funcionaba el antiguo pozo de basura y descarte asociado al emblemático asentamiento comercial de Carlos Wiederhold, pionero fundamental y fundador de la actividad urbana en la región.

En ese mismo sector corría el original Arroyo Sin Nombre, un curso de agua clave para el desarrollo diario de la incipiente población que posteriormente fue entubado por el crecimiento de la ciudad. Lo que en su momento constituyeron los pozos de desechos domésticos de los pioneros, hoy emerge gracias a la arqueología urbana como una cápsula del tiempo invaluable, repleta de fragmentos de vajilla, botellas, metales y herramientas que narran cómo era el trabajo, la alimentación y las costumbres en los albores de nuestra sociedad.

Este rescate histórico cuenta con el valioso antecedente de las campañas científicas coordinadas por profesionales del Museo de la Patagonia (perteneciente a Parques Nacionales) y equipos de investigación del CONICET, la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) y la Universidad Nacional del Comahue (UNCOMA).
 
El minucioso trabajo de arqueológico (de la mano de Solange Fernández Do Río; destacada arqueóloga) en el seguimiento de obra permitió clasificar miles de piezas que documentan la transición cultural de Bariloche, descartando antiguos mitos urbanos y consolidando certezas científicas sobre la identidad local. "Hoy, gracias a la articulación municipal, ese riguroso conocimiento académico sale de las vitrinas tradicionales para integrarse armoniosamente al paisaje urbano diario en plena zona comercial", advierten.

Al recuperar y exhibir con orgullo estos testimonios bajo tierra, la gestión actual subraya la importancia de preservar tradiciones y honrar la memoria de los antiguos pobladores.