Hidrocarburos

Qué se obtiene de un barril de petróleo

Cada barril de petróleo que se extrae de Vaca Muerta inicia un viaje de transformación que termina en el surtidor de una estación de servicio, en la turbina de un avión, en el techo asfaltado de una ciudad o en los envases plásticos de una góndola de supermercado. Un solo barril de 159 litros -42 galones en la medida que rige los mercados internacionales— contiene una variedad de productos que moldean la vida moderna.
domingo 19 de abril de 2026

El proceso se llama refinación. En las plantas de destilación, el crudo se somete a altas temperaturas y presión para separar sus componentes según su punto de ebullición. El resultado es una cascada de derivados, cada uno con un destino industrial preciso.

El principal derivado es la nafta, que representa el 42% del volumen total de un barril. Le sigue el diésel, con un 27%, el combustible predominante en camiones, maquinaria agrícola y gran parte del transporte de carga que sostiene la economía argentina. Juntos, estos dos productos concentran casi siete de cada diez litros que produce un barril. El jet fuel —también llamado querosene de aviación— ocupa el 10% del barril.

Cada vez que un avión despega desde Neuquén capital hacia Buenos Aires o el exterior, lleva en sus tanques un producto que comenzó su historia debajo del desierto patagónico. La aviación comercial global depende de este derivado, y su demanda creciente convierte a yacimientos como los de Vaca Muerta en actores estratégicos del transporte aéreo internacional.

Los usos que no se ven

El gas licuado de petróleo (GLP), el de las garrafas que abastece hogares, el combustible de cocinas industriales y de vehículos a GNC en toda la región, que está compuesto por propano y butano, representa un 4% del barril. Su rol social es invisible pero crítico: millones de familias en Argentina dependen de él para calefacción y cocción.

Las materias primas petroquímicas suman un 7%. Son la base de plásticos, fertilizantes, fibras sintéticas, medicamentos y miles de productos industriales. Aunque invisibles para el consumidor final, están presentes en casi cada objeto manufacturado. El fuel oil pesado (5%) alimenta calderas industriales y centrales termoeléctricas. Y el asfalto (3%), ese material negro y denso con el que se pavimentan las rutas que conectan los pozos con el mundo, también sale de este mismo barril.

Finalmente, los lubricantes y ceras (2%) protegen motores, engranan maquinaria industrial y terminan en productos tan cotidianos como cosméticos o velas. (Vacamuerta.com.ar)