Aerocomercial
Modelo para Bariloche y Río Negro: Neuquén reactivará vuelos internos con aerolíneas privadas de menor porte
El gobierno de Neuquén evalúa la viabilidad técnica y comercial de implementar un sistema de vuelos internos que conecte distintas localidades del territorio provincial. La iniciativa, confirmada al diario Río Negro por la ministra de Turismo, Leticia Esteves, apunta a generar una red de transporte aéreo que facilite el movimiento de pasajeros más allá de los nodos tradicionales de la capital y el sur.
A diferencia de las experiencias históricas de la región, donde el Estado asumía el rol de operador —como ocurrió con la desaparecida Transportes Aéreos Neuquén (TAN)—, este nuevo plan se orienta exclusivamente a la inversión privada. El objetivo es atraer a compañías que vean una oportunidad de negocio en la creciente demanda de conectividad regional.

Por otro lado, la provincia tiene en agenda proyectos de mayor escala, como la conexión directa entre Neuquén y Houston, en función del dinámico desarrollo de Vaca Muerta, sin techo a la vista.
Bariloche y Río Negro
Este modelo guarda similitudes con proyectos que también despiertan interés en Río Negro y en particular en San Carlos de Bariloche.
Hace mucho Bariloche descubrió que la actividad aerocomercial es clave no sólo para la actividad del turismo sino también para toda su economía. Desde 2015, Pablo Chamatrópulos -jefe de Gabinete del ex intendente Gustavo Gennuso, y luego concejal de su espacio- llevó a la práctica esa visión estratégica y gestionó la llegada a la ciudad de las low cost Andes, Jetsmart, Flybondi, Lasa y Norwegian. Bariloche hizo punta en el interior con esa revolución aérea, que sintonizó con la política de cielos abiertos impulsada desde el gobierno nacional por el ex presidente Mauricio Macri.
Río Negro no es ajena a este trabajo clave de la economía. El ex gobernador Horacio Massaccesi por dos períodos, impulsó la operación de la estatal Servicios Aéreos Patagónicos SE (luego Sapsa convertida en SA, en un intento de privatizarla) en la década del 80 y los 90, que demostró la efectividad de utilizar aeronaves de menor porte para unir puntos estratégicos de la Provincia y la Patagonia. Fue clave en sus políticas para convertir al turismo en una nueva pata productiva de la provincia y ponerlo a la altura de la fruticultura, además de promover la integración social. El impulso fue exitoso y hoy en la economía de Río Negro tiene más peso el turismo que la fruticultura, en especial por la eficiencia de la industria. Pero el desarrollo aerocomercial se fue diluyendo y el esquema estatal dejó de servir.

Massaccesi impulsó la aerolínea rionegrina para unir localidades de la provincia (Bariloche, General Roca, Viedma, Ingeniero Jacobacci, El Bolsón), no sólo pensando en el turismo sino también en el trabajo, la producción, la empresa y la integración social. El modelo incluía viajes a Buenos Aires y proyectaba unir Chile.
A la par de Neuquén, Río Negro podría encarar un proyecto similar, e incluso sumarlo a la creciente integración productiva, comercial y política entre ambas provincias.
Es raro que no exista conectividad diaria entre Bariloche (el principal aeropuerto y hub del interior del país) y Neuquén, y más extraño que no la tenga con Viedma. Incluso empresarios locales y regionales ya piensan en la conexión entre Bariloche y Añelo, para unir los polos económicos de la ciudad con el potencial mercado de Vaca Muerta.
Bariloche + Neuquén
“El tema es clave. Es un buen rumbo el que intenta la provincia de Neuquén porque básicamente es gestionar y generar condiciones para que empresas del sector aerocomercial, de alcance regional o de aeronaves de pequeño porte, puedan conectar la zona. Y si pensamos en conectividad regional, las dos ciudades llamadas a conectarse entre sí son Neuquén y Bariloche”, analizó Chamatrópulos en diálogo con Económicas Bariloche.

Hoy dedicado 100% al sector privado, Chamatrópulos recordó que ambas ciudades tenían hace 30 años conectividad regional entre sí y con Buenos Aires y hasta Chile, a través de vuelos de TAN, Sapse, y LADE, además de Aerolíneas Argentinas y Austral. Las redes aéreas llegaron a Chile, aunque en un momento de condiciones macroeconómicas menos propicias para este desarrollo.
“Aquel fue el primer hito en la conectividad regional por importancia de las ciudades, demanda existente, impacto y también por rentabilidad. Ahora el futuro de conectividad deberá pasar de vuelta por Neuquén y Río Negro”, afirmó.
Indicó que así Neuquén estará vinculando Villa La Angostura a Bariloche y Río Negro, y sumando la conectividad a Neuquén. Y en ese mapa, a Cipolletti y el Alto Valle rionegrino, con Viedma.
“Hay que generar las condiciones comerciales y de flujo de pasajeros que permita darle un marco al resto de la conectividad. Hoy Neuquén lo está pensando más localmente en términos de lo que ha sido históricamente su política, que es una política bien provincialista. Ese es el desafío”, razonó.
Agregó que Bariloche “conoció bien esto desde 2016 con la política de Cielos Abiertos, que genera empleo, desarrollo, mayor movimiento turístico, le da a la estacionalidad un flujo mucho más parejo y potente”.
Para el mundo empresario y los negocios es clave moverse rápido entre ciudades, y a partir de esa dinámica gana la integración social, que sale favorecida por la baja de costos en función de la competitividad. Todos ganan.