Clave para Río Negro

Horacio Marín: "La guerra acelera fuertemente el proyecto de GNL en Argentina"

Desde Houston, el presidente de YPF afirmó que el conflicto en Medio Oriente impulsa la necesidad global de suministro seguro, lo que favorece el desarrollo de la planta exportadora y el gasoducto en Río Negro.
miércoles 25 de marzo de 2026
Horacio Marín en Houston (foto El Cronista)
Horacio Marín en Houston (foto El Cronista)

El presidente de YPF, Horacio Marín, aseguró que el escenario bélico internacional ha transformado radicalmente las perspectivas del proyecto Argentina LNG. Según el directivo, la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente funciona como un "cisne negro" que posiciona a la Argentina como un proveedor de energía confiable y alejado de zonas de conflicto.

Indicó en una entrevista con El Cronista que esta situación acelera los planes para la construcción de la infraestructura necesaria, que incluye un gasoducto dedicado y una terminal portuaria en la provincia de Río Negro. Marín destacó que la urgencia por la seguridad energética global podría adelantar la expansión del proyecto de 12 a 18 millones de toneladas anuales de gas licuado.

Actualmente, el consorcio está integrado por YPF, la italiana ENI y XRG (subsidiaria de Adnoc). Si bien existe la posibilidad de sumar un cuarto socio estratégico de gran envergadura, el titular de la petrolera aclaró que los tres fundadores cuentan con la capacidad técnica y financiera para ejecutar la obra por su cuenta.

El cronograma de inversión fija para fines de este año la Decisión Final de Inversión (FID). Para octubre, la compañía pretende tener licitados todos los contratos principales, incluyendo el gasoducto, bajo un esquema de máxima transparencia y sin renegociaciones, adjudicando las obras a quienes presenten el menor costo.

La magnitud financiera del proyecto es inédita para la región. Se estima una inversión de 20.000 millones de dólares para el midstream y downstream, de los cuales 15.500 millones provendrán de financiamiento bancario internacional. Adicionalmente, se requerirán otros 10.000 millones de dólares para el desarrollo del upstream en los yacimientos.

Marín enfatizó que el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) es una pieza fundamental para la viabilidad del negocio. "Sin RIGI no hay GNL", sentenció, subrayando que la estabilidad jurídica y fiscal es lo que permite atraer los capitales necesarios para una obra de esta escala.

Respecto a los destinos del gas argentino, se mantendrá el enfoque en los mercados de Europa y Asia. No obstante, se reservará un 20% del volumen para el mercado spot, lo que permitiría abastecer el consumo interno durante los picos de demanda invernal a precios competitivos, al no tener costos de transporte internacional.

En cuanto al precio de los combustibles en el mercado local, Marín llevó tranquilidad al consumidor al descartar aumentos especulativos inmediatos derivados de la volatilidad del crudo por la guerra. La empresa decidió monitorear la tendencia antes de trasladar las variaciones internacionales a los surtidores argentinos.

El directivo explicó que, si bien un barril de petróleo estable en torno a los 90 dólares obligaría a realizar ajustes, por el momento se busca proteger el bolsillo de los usuarios. "No voy a perjudicar a quien no le alcanza la plata", afirmó, diferenciando las fluctuaciones transitorias de los cambios permanentes en el costo del crudo.

Finalmente, el presidente de YPF concluyó que la situación geopolítica deja un "piso más alto" para el valor del petróleo, pero ratificó que el objetivo primordial es transformar a la Argentina en un exportador neto de energía, aprovechando una ventana de oportunidad única para el desarrollo de Vaca Muerta.

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