Adquisición compleja

Histórico: Danone y Arcor compraron La Serenísima

La multinacional francesa y la empresa cordobesa alcanzaron un principio de acuerdo para adquirir el 100% de Mastellone Hnos., poniendo fin a casi un siglo de control por parte de la familia fundadora.
miércoles 25 de marzo de 2026

El mercado lácteo argentino atraviesa una transformación histórica tras el acuerdo entre Danone y Arcor para tomar el control total de Mastellone Hnos. Ambas compañías, que ya participaban en la firma, pactaron la compra del 51% de las acciones que aún pertenecían a la familia fundadora y al fondo Dallpoint.

La negociación fue extensa y compleja, marcada por fuertes diferencias en la valoración económica de la empresa. Mientras los vendedores pretendían obtener 250 millones de dólares por su participación, la oferta inicial de los compradores se situaba en torno a los 40 millones de dólares, generando una brecha que casi traslada el conflicto a los tribunales.

El riesgo de una judicialización en Argentina y España, bajo cuya jurisdicción se encuentra el contrato, aceleró el acercamiento entre las partes. El interés común por evitar un litigio prolongado, que afectara la operatividad del negocio y generara incertidumbre, permitió destrabar las conversaciones en los últimos días.

El proceso de adquisición comenzó formalmente en abril de 2025, cuando Danone y Arcor decidieron ejecutar su opción de compra. El objetivo estratégico de esta alianza, que ya funciona en Bagley Latinoamérica, es unificar bajo una sola conducción todas las unidades de negocio vinculadas a la marca La Serenísima.

Actualmente, la operación de la marca se encuentra fragmentada entre distintas sociedades. Mastellone Hnos. se encarga de la producción de leche fluida, quesos y manteca, mientras que Danone Argentina gestiona las categorías de yogures, postres y productos refrigerados a través de acuerdos de marca compartida.

Bajo el concepto interno de "La Serenísima unida", la integración busca crear una estructura más eficiente y competitiva. El plan apunta a optimizar los procesos industriales, reducir los costos operativos y fortalecer el posicionamiento de la marca en un mercado nacional que demanda mayor escala productiva.

La transacción ocurre en un contexto desafiante para la industria láctea local, afectada por la caída del consumo interno y el aumento de los costos de producción. Ante el avance de segundas marcas, las grandes corporaciones han optado por procesos de concentración para asegurar su rentabilidad y liderazgo.

Para Danone y Arcor, la propiedad total de Mastellone representa una oportunidad clave para integrar la cadena de valor. La nueva administración enfocará sus esfuerzos en mejorar la logística y potenciar el desarrollo de productos innovadores que se adapten a las nuevas exigencias de los consumidores.

Más allá del impacto económico, la operación conlleva un fuerte simbolismo para el empresariado nacional. El acuerdo marca el retiro definitivo de la familia Mastellone de la firma que fundaron en 1929, la cual se consolidó durante décadas como un referente de calidad en el consumo masivo argentino.

Con este traspaso, se cierra una etapa de gestión familiar para dar paso a una conducción netamente corporativa y global. La emblemática marca inicia así un nuevo ciclo bajo el control de dos gigantes de la alimentación, buscando sostener su vigencia en un escenario económico que exige constante adaptación.

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