Ciencia forense

La tarea de un brigadista o bombero forestal

A diferencia de los bomberos estructurales, quienes responden principalmente a incendios en edificios y entornos urbanos, los bomberos forestales se centran en combatir incendios en bosques, pastizales y otras áreas naturales. Trabajan en algunos de los entornos más desafiantes y peligrosos, a menudo soportando calor extremo, humo y terrenos accidentados para proteger la tierra y la vida de los demás. Néstor Vidal analiza ese trabajo desde la óptica de la ciencia forense.
sábado 25 de octubre de 2025

Por Néstor Vidal (*)

La función principal de un brigadista o bombero forestal es controlar y extinguir incendios forestales, a menudo antes de que se propaguen y causen daños significativos. Este trabajo implica más que simplemente combatir incendios; también incluye prevenirlos.

Sus tareas

  • Creación de cortafuegos: Son huecos en la vegetación u otro material inflamable que actúan como barrera para frenar o detener el avance de un incendio forestal. Los bomberos utilizan herramientas manuales, motosierras y excavadoras para despejar estas áreas, lo que dificulta la propagación del fuego.
  • Quema contrafuego: Técnica que consiste en encender fuegos controlados antes de un incendio forestal para quemar el combustible (vegetación) y crear una barrera. Mediante un manejo cuidadoso de estas quemas controladas, los bomberos pueden limitar la propagación de incendios más grandes y peligrosos.
  • Operaciones de limpieza: Tras extinguir el incendio principal, los bomberos permanecen en el lugar para garantizar que todas las brasas y los puntos calientes se extingan por completo. Este proceso ayuda a evitar que el incendio se reactive.
  • Apoyo aéreo: algunos bomberos forestales forman parte de equipos de extinción de incendios aéreos, operan aeronaves que arrojan agua o trabajan como paracaidistas que se lanzan en paracaídas a áreas remotas para hacer frente a incendios que de otro modo serían inaccesibles.

Entrenamiento

Existe un entrenamiento básico para los brigadistas y bomberos forestales lo que incluye una combinación de aptitud física, que requiere fuerza, resistencia y agilidad, y conocimientos teóricos y prácticos sobre el combate de incendios. Esto abarca desde ejercicios funcionales que simulan las tareas del trabajo, hasta el aprendizaje de tácticas, manejo de herramientas y protocolos de seguridad.

En Argentina la formación del personal de manejo del fuego comienza con el Curso Inicial para Combatientes de Incendios Forestales (CICIF).

Contar con esta capacitación es uno de los requisitos para el ingreso a las Brigadas de Incendios, Comunicaciones y Emergencias (ICE) de la Administración de Parques Nacionales.

El curso es de tipo presencial y tiene una duración de 5 (cinco) días, durante los cuales los y las cursantes reciben instrucción inicial de tipo teórica-práctica en materia de combate de incendios de vegetación. Para su acreditación se deben aprobar tres instancias de evaluación: teórica, práctica y física.

Una vez aprobadas las evaluaciones, se recibe el Certificado de Aprobación del Curso Inicial para Combatientes de Incendios Forestales.

Finalmente, este profesional insta y alienta a todos los combatientes del fuego estar preparado física y mentalmente para circunstancias inesperadas que se pudieran presentar en un incendio agreste.

 

(*) Néstor Vidal profesional forense integrante de CIFTT (Centro de Investigación Forense y Tecnología del Tránsito) y miembro suscripto al programa del Instituto Nacional de Justicia (NIJ) de la Agencia de Investigación Científica Forense, Evaluación y Tecnología del Departamento de Justicia de los Estados Unidos (999-N. Capitol St., NE, Washington, DC 20531). 

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