La Panadería Ñireco inauguró su nueva confitería en pleno corazón de la ciudad
Con el respaldo de una familia con una amplia y reconocida trayectoria en el rubro panadero, la Panadería Ñireco da un nuevo paso y abre las puertas de su flamante confitería en calle San Martín 620, a pasos del emblemático Monolito.
El nuevo espacio invita a vecinos y visitantes a deleitarse con una cuidada selección de exquisiteces dulces y saladas, panificados frescos elaborados a diario y un excelente café para acompañar cualquier momento del día.
Más que una confitería, se trata de un punto de encuentro donde se fusionan el sabor, la tradición y la calidez. Cada producto refleja el compromiso familiar con la calidad, heredado de generaciones dedicadas a la panadería artesanal.
La apertura marca un nuevo capítulo para esta empresa, que continúa creciendo sin perder de vista sus raíces. Ya sea para un desayuno, una merienda o simplemente una pausa reconfortante, la nueva confitería promete convertirse en una parada obligada para los amantes de lo bien hecho.
Julio Vilo, propietario del local, contó a Económicas Bariloche que la búsqueda de un nuevo espacio fue extensa, hasta que detectó el local de Avenida San Martín.
El local, que cuenta con una destacada iluminación y una decoración distinguida, cuenta con una micropanadería, por lo que quienes lo visiten pueden disfrutar de productos recién horneados.
“Nuestros clientes habituales del local de Esandi y Luis Beltrán, ahora pueden adquirir los mismos productos en este nuevo espacio” contó Vilo.
La empresa tiene 23 años de trayectoria y cuenta con 26 empleados, que se desempeñan en ambas sucursales.
“Junto a mi esposa tenemos un desafío permanente pero siempre con la idea de innovar y crecer, dando respuesta a la demanda de nuestros clientes” aseguró.
La experiencia de años fue indispensable en la apertura del nuevo local. En el histórico del barrio Ñireco sumaron mesas y café y la respuesta fue satisfactoria. Ahora la firma decidió avanzar en el nuevo espacio, donde la respuesta de los clientes fue superadora.
Está situado en una zona comercial y de circulación fluida, con otros comercios cercanos, una estación de servicio y un banco, entre otros.
Por eso la idea es ofrecer productos para todo el día, no sólo para desayunos y meriendas, sino también para almuerzos, con variedad de sándwiches y ensaladas.
El diseñador de interiores Martín Lama diseñó, junto a Vilo y su esposa, la decoración del local. Su reestructuración demandó algo más de 5 meses de trabajo para lograr un resultado que cautiva a los clientes.