"No puedo con mi alma": el concejal Leandro Costa Brutten renunciará tras una situación de violencia con su ex esposa
"No puedo con mi alma", dijo esta tarde el concejal Leandro Costa Brutten, al confirmar que renunciará a su banca después de haber actuado con violencia contra su ex esposa, a quien le arrebató el teléfono celular para que no lo filmara.
"No quiero convertirme en un monstruo ni en otra cosa", afirmó. "Asumo mi responsabilidad", repitió en varios tramos de una entrevista con los periodistas Martín Zubieta y Camila Soldati, del programa Bitácora, de Radio Seis.
Según su relato, el hecho ocurrió mientras hablaba con un escribano con quien iban a acordar una suplencia. Gabriela se acercó y le planteó una situación al mismo profesional, que no podía atender a ninguno de los dos. Ella se alejó y dijo que lo iba a filmar. Entonces, contó, le sacó el teléfono con violencia. "Fue un segundo", sostuvo.
"Mi ex pareja me intentó filmar, le quité el teléfono con violencia", dijo. Y agregó: "Actué mal con alguien a quien amo, la madre de mis hijos".
Costa Brutten afirmó que no puede explicar lo que hizo. "No le echo la culpa a nadie, la culpa es totalmente mía. Nadie tiene la culpa, menos mi familia", señaló. También dijo que nunca había atravesado una situación así y que era la primera vez que no se dejaba filmar.

La renuncia
El concejal informó que redactó y firmó su renuncia y que debe ingresarla en el área administrativa del Concejo. "Renunciaré como concejal, no puedo seguir representando a nadie en esta condición", dijo.
Fundamentó la decisión en que no tiene "capacidad moral ni ética" para continuar. "¿Cómo voy a legislar o plantear una lucha para alguien si no puedo con mi alma?", se preguntó. Sostuvo que "uno no representa a nadie si no se maneja bien en la vida" y que quien es mala persona en lo privado lo es también en lo público.
Explicó que eligió hacerlo público porque se maneja públicamente en todo. "Es un requisito de la vida pública dar la cara", afirmó.
"Me voy a arrepentir toda mi vida"
Costa Brutten, de 54 años, dijo que intentó "hacer las cosas bien" durante toda su vida y que "en un segundo" quedó todo mal. "Las cosas que uno hace bien se van olvidando y las que hace mal las carga toda la vida", expresó.
Pidió disculpas a su ex esposa, a sus hijos, a su madre y a su padre fallecido: "No me educaron así". Anunció que irá a hablar con su madre. "Pedir disculpas no alcanza, hay que hacerse cargo", afirmó.
Sobre su separación, dijo que perdió el vínculo con su esposa y que no culpa a nadie. "Evidentemente he hecho algo mal antes de esto, porque la perdí como pareja de vida", reconoció. Dijo que siempre vivieron "con afecto y amor".
Ante la justicia
Según dijo, hasta ahora no hay denuncia, "que yo sepa". Aun así, afirmó que enfrentará a la justicia. "Voy a ratificar mi culpa. Hacer lo que corresponde. No necesito testigos", dijo, y aclaró que no sabe si había otras personas presentes.
"No se puede hacer cualquier cosa y evadir responsabilidades", sostuvo. "Las cosas que se esperan de mí son mejores. No sólo me equivoqué: me hago cargo".
Y cerró: "No le tengo miedo a muchas cosas. Sí me tengo miedo a mí, de convertirme en algo que no quiero ser".