Columnista de importante diario inglés pidió negociar con la Argentina la soberanía de Malvinas
Simon Jenkins, columnista de The Guardian, argumentó este jueves que el Reino Unido debe retomar las negociaciones con la Argentina por la soberanía de las Islas Malvinas. Trazó un paralelismo con el acuerdo alcanzado esta semana entre Londres y la Unión Europea para eliminar la frontera terrestre en Gibraltar.
El texto surgió a partir de la bandera con la leyenda "Las Malvinas son argentinas" exhibida durante la semifinal de la Copa del Mundo 2026 entre la Argentina e Inglaterra.
Jenkins cuestionó el costo del archipiélago para el erario británico: "Ninguno de los territorios de la era imperial de Gran Bretaña tiene el derecho eterno de seguir como está, y mucho menos uno que cuesta a los contribuyentes británicos más de 60 millones de libras al año en costos de defensa".
El columnista repasó tres rondas de negociaciones bilaterales previas al conflicto armado. La primera, entre 1966 y 1968, terminó en un memorándum de entendimiento que el Parlamento británico descartó tras filtrarse y por presión del lobby isleño. La segunda, en 1971, derivó en una Declaración Conjunta de comunicaciones que habilitó viajes, comercio y uso de servicios médicos y educativos en el continente. La tercera, en 1974, consistió en una oferta confidencial del gobierno laborista de Harold Wilson a Juan Domingo Perón para un condominio de administración conjunta, con banderas compartidas, idiomas oficiales y gobernación rotativa. Perón murió 20 días después de recibirla y su sucesora discontinuó el proceso.
Sobre el vínculo que permitió el acuerdo de 1971, Jenkins escribió: "Eso permitió a los isleños comerciar y viajar al continente adyacente, haciendo uso de sus hospitales, tiendas y otras instalaciones. Incluso tenían becas en escuelas locales".
El autor calificó como un error la decisión de la junta militar argentina de invadir el archipiélago en 1982 mientras se negociaba en Nueva York, lo que anuló las conversaciones en curso y las propuestas de mediación de Estados Unidos y Perú. "Un acuerdo podría haber salvado cientos de vidas y miles de millones de libras", afirmó.
Jenkins también apuntó que el respaldo político al statu quo posterior a la guerra respondió, a su juicio, a un criterio racial: "Sospecho que esto tiene mucho que ver con el hecho de que los isleños, a diferencia de los abandonados hongkoneses o los habitantes de Diego García, eran británicos blancos".
El columnista relativizó el referéndum de 2013 en las islas y proyectó un desenlace geográfico ineludible: "La realidad es que estas colonias, tarde o temprano, se convertirán en parte de sus continentes". Cerró con la expectativa de que "algún futuro gobierno británico tendrá la determinación para retomar el diálogo directo" y advirtió que "los reclamos argentinos no van a desaparecer".