La reconocida revista patagónica AIRE volverá a editatarse en papel
Hay historias que empiezan alrededor de un fogón. La de AIRE comenzó así en 2004 en un campamento en Los Rápidos, a las afueras de Bariloche, con gente joven recién llegada a la Patagonia y una pregunta sin respuesta en el mercado. ¿Había un producto que comunicara experiencias de viaje con la profundidad que esta tierra merece? Esa conversación improbable se convirtió en revista. Y veintidós años después, la revista se convirtió en algo más. Con su número 69, AIRE regresa luego de tres años de pausa en su edición impresa, pero no como un simple retorno: llega transformada en travel book, una guía de experiencias diseñada para acompañar al viajero en cada etapa de su recorrido por la Patagonia. La publicación cuenta además con su sitio web, www.airepatagonia.com, donde todos sus contenidos pueden leerse en formato digital, ampliando el alcance de la propuesta editorial más allá del papel.
Para celebrar este relanzamiento y sus dos décadas largas de vida, AIRE eligió The Station como escenario, en sinergia con Estación Araucanía y la galería La Ridícula Idea. Más de 200 invitados vivieron una noche de reencuentro, anécdotas y mucha emoción, cuidadosamente curada por Esencia MICE, donde cada espacio contaba su propia historia.
En el exterior, bajo una carpa principal rodeada de livings con mobiliario de Mesa Patagónica y arreglos florales de Espacio Flor, se desplegaron números de ediciones anteriores y se exhibieron las 68 tapas de la revista: una línea de tiempo visual que resume ciclos, identidades y obsesiones. Las bodegas Mabellini y Contra Corriente acompañaron ese recorrido con sus vinos, mientras el DJ Nico Navarro ponía la música.
El arte también fue protagonista: Pablo Bernasconi abrió especialmente las puertas de su galería y las esculturas de Nadia Guthmann habitaron el Jardín de Araucanía, donde Gin Bosque y las bodegas Luigi Bosca y La Tábana convocaron al encuentro con sus vinos.
En la sala de Araucanía, Jeannine Martin (voz, guitarra y piano) y Pedro Zanka (violín) ofrecieron clásicos que detuvieron el tiempo. Los vinos de Bodega Familia Schroeder acompañaron ese momento.
En el salón de The Station, cazuela patagónica y empanadas funcionaron como excusa perfecta para la charla larga, junto al vermouth Milvago, la cerveza KM 0 de Cerveza Patagonia y un cocktail de Chivas Crystal Gold preparado por la bartender local Maru Ávila. Cerro Lindo, sponsor de esta edición, sumó contenido al evento con su living con realidad virtual para mostrar este desarrollo inmobiliario que propone otra forma de habitar Bariloche.
Hacia el final de la noche, la atención se dirigió nuevamente en la carpa principal. Javoo el mago, esta vez en modo presentador, entrevistó en vivo a Fernando Pérez y Nahuel Alonso, los directores de AIRE, para hacer un recorrido por la historia de la publicación.

De fogón al travel book
"Armé un escritorio con una computadora en la casa de mis viejos y empezamos a recorrer lugares y buscar auspiciantes para ver quién nos apoyaba", recordó Pérez ante la audiencia. El formato cuadrado que eligieron desde el principio -inusual, imposible de ignorar, más caro de imprimir- fue una declaración de intenciones: hacer algo distinto. Hoy, ese espíritu se mantiene pero el formato evoluciona. El travel book nace para ser más práctico en el viaje, más fácil de transportar, y con un propósito claro: convertirse en hoja de ruta para descubrir la Patagonia a través de recomendaciones de hoteles, restaurantes, experiencias, productos locales y servicios afines. Una guía que no pretende ser exhaustiva sino sensible.
"En un mundo digital y efímero, leer algo en papel es un acto de rebeldía", dijo Alonso. "El travel book nos conecta con lo artesanal, con el encuentro y la permanencia de las historias en un objeto coleccionable, donde lo importante no desaparece luego de scrollear."
A lo largo de estos 22 años, AIRE encontró aliados naturales: Francisco Bedeschi, fotógrafo patagónico que también codirigió la revista y cuya mirada marcó su identidad visual; y más recientemente Esencia Patagonia, empresa de turismo de alta gama que se convirtió en partner estratégico para explorar el sur desde una perspectiva más profunda del territorio.
La misión que no cambia
"AIRE nació con el propósito de comunicar la Patagonia y de generar comunidad en torno a nuevos proyectos, ideas y personas que agregan valor a la región", afirmó Pérez. Alonso lo sintetizó con precisión: "AIRE es la posibilidad de soñar, compartir y comunicar la Patagonia. Un proyecto que se sostiene sin ser un negocio pero sí a través de la pasión y el compromiso, con la idea de lograr un producto noble, estético, práctico y transformador."
Al finalizar la presentación, ambos directores invitaron a todos a compartir la torta de los 22 años para cerrar la velada con un brindis colectivo con aires de reencuentro y nuevo punto de partida.
Veintidós años de una conversación que empezó en un fogón. El número 69 es la prueba de que algunas ideas, cuando son verdaderas, saben esperar y volver.