Crisis energética

Sube más del 10% la nafta y hay impacto en los alimentos

Los precios de los combustibles en Argentina subieron al ritmo de los ataques de Israel y EEUU a Irán, y la respuesta del país integrista, y presionan a la inflación en alimentos. La situación revierte el proceso de desinflación iniciado por el gobierno nacional.
lunes 23 de marzo de 2026

La guerra en Medio Oriente que se desató después del ataque de Israel y Estados Unidos a Irán, el sábado 28 de febrero, provocó «la mayor crisis energética» de la historia, según lo reconoce la Agencia Internacional de Energía (IEA) y otros especialistas. Para la Argentina, sus efectos ya se sienten en los bolsillos de la población y en las cuentas públicas, con implicancias diversas.

La disrupción en el suministro de petróleo crudo y líquidos asociados por el bloqueo al estrecho de Ormuz es de 20 millones de barriles por día, cerca de un 20% del total que se mueve en el mundo. El consultor energético Roberto Brandt marca que, sumadas todas las otras crisis energéticas de los últimos 60 años, el total de lo afectado fue de 20,3 millones de barriles diarios. Además, hubo ataques a refinerías e instalaciones de Gas Natural Licuado (GNL), con efectos a mediano y largo plazo.

El primer impacto, más directo y que se verifica desde los primeros días de marzo, es el aumento generalizado y fuerte en los precios de la nafta y el gasoil. Con la misma cantidad de ingresos y más gastos, el argentino tiene que recortar consumos para hacer frente a estos incrementos.

El petróleo se venía comerciando en el mundo en torno a los 70 dólares por barril en febrero y en Argentina las productoras de crudo lo entregaban a las refinadoras a unos US$ 67 en promedio. Durante este mes el precio tocó los US$ 120 por barril y en los últimos días se estabilizó en torno a US$ 110, un 57% más.

En promedio, los combustibles subieron un 10% en todo el país y en una de las petroleras, que prefiere no ser identificada, sostienen que, además, todavía existe un atraso en los precios largamente superior al 30%.

Más inflación

Inmediatamente, el siguiente efecto para el conjunto de la población argentina es que hay más inflación. Algunos estudios que tiene el sector muestran que, por cada 10 puntos de aumento de los combustibles, el impacto en el Índice de Precios al Consumidor es cercano a 0,4%.

No obstante, la consultora Empiria calcula que los incrementos de las naftas y el gasoil ya sumaron 0,56 puntos porcentuales este mes -contabilizando impactos indirectos o de «segunda ronda»-, en el que la inflación rondará el 3,5%.

Según fuentes de los supermercados, esta semana algunos proveedores informaron, en su mayoría, subas de entre 2% y 3% en promedio, lo que recalienta el dato que se conocerá en marzo.

Por primera vez en los últimos 12 meses, la inflación mensual en Argentina volvería a comenzar con 3% y marcará otra aceleración. La variación de los precios no desacelera desde mayo del año pasado y en apenas un trimestre de 2026 casi alcanzará la meta que se había planteado el Gobierno para todo el año.