Visitante ilustre
El despliegue de aeronaves y la tecnología que rodeó a la visita a Bariloche del presidente de los Emiratos Árabes
La llegada del presidente de los Emiratos Árabes Unidos y emir de Abu Dhabi, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, a Bariloche de este lunes 23 marcó un hito logístico para la región.
Según un informe de la Agencia Noticias Argentinas, el despliegue para este viaje de carácter privado involucró una flota de aviones de gran porte bajo estrictos protocolos de seguridad.
La aeronave principal en la que viajó el Emir fue un Boeing 787-9 Dreamliner de la flota exclusiva Abu Dhabi Amiri Flight. Este avión, que realizó una escala en Marruecos antes de aterrizar en el Aeropuerto Teniente Luis Candelaria, es una plataforma de mando de ultra lujo y representó la primera vez que un modelo de estas características opera en dicha terminal.
El Dreamliner 787-9 utilizado posee una longitud de 62.8 metros y tecnología avanzada que reduce el consumo de combustible y la contaminación sonora. Su estructura, fabricada en un 50% con fibra de carbono, permite una presurización de cabina más confortable, simulando una altitud menor a la de los vuelos comerciales convencionales para reducir el cansancio de los pasajeros.
En su interior, configurado para recibir a un máximo de 50 personas, el avión cuenta con una Suite Real que incluye dormitorio, baño con ducha de flujo continuo y un estudio personal. Además, dispone de un salón principal diseñado para audiencias diplomáticas y salas de conferencias equipadas con tecnología de ultra alta definición para la gestión de asuntos de Estado.
Como oficina móvil, la aeronave es considerada una fortaleza tecnológica con sistemas de comunicación satelital encriptada y defensas militares, como contramedidas para neutralizar amenazas de misiles. También cuenta con una suite médica de alta complejidad atendida por profesionales que integran la comitiva permanente del mandatario.
El operativo incluyó otras dos aeronaves de apoyo: un Boeing B777-313 ER para el transporte de personal jerárquico y un Boeing C-17 Globemaster III de la Fuerza Áerea emiratí. Este último, un avión de transporte militar pesado, trasladó vehículos blindados, insumos médicos y equipamiento técnico necesario para la estadía en la zona.
Para evitar el tránsito terrestre por la Ruta 40, la comitiva utilizó al menos cuatro helicópteros que conectaron el aeropuerto con establecimientos exclusivos de la región. Uno de ellos, de color blanco, fue destinado específicamente para el traslado del Emir hacia su lugar de alojamiento, manteniendo el hermetismo sobre su ubicación exacta.
Se estima que la delegación está integrada por más de 200 personas, entre asesores de alto nivel, equipos médicos y seguridad de élite. Al aterrizar, se observó una caravana de 15 vehículos en la pista, compuesta por camionetas de alta gama con patentes diplomáticas y camiones para el movimiento de suministros.
El operativo de seguridad fue coordinado entre la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y el equipo privado de los Emiratos, que se encuentra en la región desde mediados de febrero. La visita, calificada como "no oficial", se desarrolla en estancias de la zona de El Manso o en el complejo Baguales, bajo una fuerte reserva informativa.
Esta presencia ocurrió tras la firma de acuerdos estratégicos con la petrolera YPF. El interés de la comitiva trasciende lo recreativo, vinculándose con proyectos de infraestructura y la adquisición de tierras en distintos puntos de la Patagonia argentina.