Polémica
Ingleses enojados por datos del Museo Malvinas de Bariloche sobre bajas británicas en la guerra
La estimación del Museo Malvinas, Antártida de Bariloche de que las bajas británicas podrían ascender a 1.200 muertos, encendió una nueva polémica con Inglaterra. Según consignó esta semana el Daily Mail, los veteranos ingleses acusan a los argentinos de un “patético intento de reescribir la historia”.
La controversia surgió tras la visita al museo de un veterano inglés al museo, quien según el diario volvió “consternado” a Wokingham, Berkshire, luego de conocerlo.
“Veteranos indignados por la exageración del número de muertos en el museo de la Guerra de las Malvinas, con un coste de 10 millones de libras (alrededor de 13 millones de dólares), que lo quintuplica”, consignó un artículo en el título.
El diario acusó al gobierno argentino de un “patético intento de reescribir la historia” y dijo además que los ingleses aseguran que la defensa de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas “distorsiona” la realidad del conflicto bélico de 1982.

El Museo Malvinas de Bariloche, bajo la lupa mediática británica
“Una exhibición indica que el número de bajas británicas podría acercarse a las 1200, dado que los informes militares británicos permanecen secretos y no se revelarán hasta 2072”, consignó el Daily Mail.
También interpreta el texto que el museo “califica la guerra como una represalia legítima después de que Gran Bretaña atacara a civiles” y sostiene que “en realidad, el Reino Unido salvó a los isleños tras la invasión de la junta militar del general Galtieri”.
El artículo consigna voces de veteranos ingleses, entre ellas la de Steve Douglas, de 65 años, “visitante (al museo) consternado de Wokingham, Berkshire”, quien expresó: “pretender que murieron más soldados británicos en combate de los que realmente murieron es un insulto para todos los que fallecieron en el conflicto, tanto británicos como argentinos”.
Agregó comentarios de interpretación bélica en defensa de la actuación de los militares ingleses en Malvinas, defendiendo su capacidad en el combate. (artículo completo en inglés)
Secreto de sumario
Rubén Pablos, director de Veteranos de Guerra de Río Negro y uno de los impulsores del Museo, dijo a Económicas Bariloche que “el Museo toma más repercusión de lo que pensábamos”.
“Hay mucha información sobre las bajas de ingleses en la guerra, documentación, notas. Incluso se conocen muchos ingleses, extraoficiales, porque el secreto de sumario por 90 años que fijaron no les permite hablar, pero igual hay mucho”, señaló.
De interés: Artículo sobre bajas de ingleses en la guerra de Malvinas
Analistas argentinos que apoyan la cifra mayor de muertos señalan que el mantenimiento del secreto por parte del Reino Unido sobre los archivos sensibles de la guerra hasta el año 2072, demuestra que la “acción de encubrimiento” tan lejana que “alimenta las sospechas de un encubrimiento gubernamental sobre la verdadera magnitud de las pérdidas”.
Datos oficiales
Los hechos de la guerra, incluso con las cifras oficiales, demuestran que las fuerzas argentinas lograron infligir un castigo considerable a la flota británica, poniendo en jaque su superioridad naval:

En cuanto a las aeronaves, las fuentes oficiales británicas reconocen la destrucción de 34 aeronaves (entre aviones y helicópteros), incluyendo 6 aviones Sea Harrier FRS. 1 y 4 Harrier GR. 3. Otras fuentes argentinas elevan la cifra de Harriers perdidos. El daño material y humano fue un factor de presión que, sumado a la ayuda logística y militar decisiva de EE. UU. (con misiles AIM-9L Sidewinder y soporte de inteligencia) y la colaboración de terceros países (Chile y Panamá con combustible), fue vital para que la Fuerza de Tareas británica pudiera completar la operación.
Disputa cultural e informativa
Según el portal argentino Agenda Malvinas, “la polémica abierta por el museo de Bariloche evidencia que, a más de cuatro décadas de los combates, la guerra de Malvinas continúa. Ahora la disputa se ha trasladado al plano mediático y cultural”.
“Para la Argentina, país cuyas Islas fueron usurpadas en 1833, el museo no es un simple repositorio de objetos, sino una plataforma para impugnar la versión oficial de la potencia ocupante, manteniendo viva la memoria de la gesta y el reclamo soberano. El descontento de los veteranos británicos, reportado por el Daily Mail, solo confirma la efectividad de esta contraofensiva mediática para desafiar la narrativa de la ‘victoria inmaculada’ del Reino Unido, utilizando el propio velo de secretismo británico como arma”, agregó.
“La batalla por la verdad durante la guerra y la soberanía de Malvinas se libra hoy también en los museos y en las páginas de los diarios”, afirmó.