Procesión y misas
Una multitud rezó, cantó y se emocionó en la peregrinación a la Virgen de las Nieves
“Madre, somos tu pueblo, danos esperanza”, fue el lema que este año encabezó a miles de fieles en la peregrinación a la Virgen de las Nieves, que transcurrió en una jornada radiante, cargada de emoción y espiritualidad.

Desde el centro de la ciudad y el Alto, por la ruta 40, Bustillo y la Avenida de los Pioneros, las familias, parejas, personas solas, y los grupos, compartieron buena parte de la caminata con decenas de sacerdotes de la Diócesis de Bariloche y de otras partes del país y del mundo.

Los sacerdotes de la diócesis
Algunos fieles los aprovecharon para confesarse andando y otros sólo para peregrinar a la Virgen con quienes comparten su fe y creencias todo el año.
Dirigentes políticos, empresarios, artistas, deportistas, desde todos los ámbitos llegaron los caminantes, para concentrarse en el “campito” junto a la gruta, donde se montó un altar para dos misas, y carpas para los músicos y el coro, un puesto de emergencias, bancos de iglesias, y reposeras de los propios fieles.
Muy cerca de allí, una interminable fila, que parecía una de las columnas, discurrió toda la jornada hacia la gruta de la Virgen, en una procesión de oraciones y plegarias, pedidos, agradecimientos y ofrendas.
El obispo Juan Carlos Ares junto a cuatro sacerdotes ofició la primera misa ante los miles de peregrinos que se reunieron en el lugar, frente a los otros curas de la diócesis, que asistieron desde una hilera frente al altar, y al promediar la liturgia se unieron a los demás para administrar la comunión.

El obispo Juan Carlos en la primera misa
Al introducir la misa el obispo subrayó la coincidencia este año de la peregrinación y el Día de Todos los Fieles Difuntos, una fecha muy significativa para los creyentes, que honran la memoria de sus seres queridos.
“La esperanza no defrauda. La esperanza, junto con la fe y la caridad, forman el tríptico de las virtudes teologales, la esencia de la vida cristiana”, expresó en la homilía el obispo Ares, al citar al papa Francisco en su bula de apertura del año jubilar en 2024.
También recitó un poema del escritor francés Charles Peguy sobre las “virtudes de la esperanza, el amor y la fe”, señalando que “están en todas las personas”.
“Lo que hace andar a la fe y el amor es la esperanza, inmortal”, recitó Ares, pidiendo esperanza a la Virgen “para caminar con el pueblo”.
Luego de asistir a bendiciones, canciones y otros ritos, parte de la multitud fue desconcentrándose para volver caminando, y por la tarde hubo otra misa para los "abuelos" y personas que por problemas de salud asistieron en vehículos o transportes.

La misa de los abuelos
Cerca del “campito”, bien ordenados, media docena de foodtrucks recibieron a quienes extendieron la jornada con un picnic y otros paseos por el lugar.
Fue destacada la organización de la peregrinación y la asistencia y seguridad brindada por la Municipalidad a través de la Dirección de Protección Ciudadana y otras áreas, además de la Policía de Río Negro, Gendarmería Nacional, bomberos voluntarios, Vialidad Rionegrina, el Ejército y demás instituciones que participaron de la organización.