Emoción y memoria en el primer acto del Día del Montañés sin Vicente Ojeda en el Centro Cívico
Con la presencia de autoridades, instituciones y referentes de la actividad, este miércoles se realizó en la plaza del Centro Cívico el acto oficial por el Día del Montañés. La emotiva ceremonia reconoció a quienes, con esfuerzo, compromiso y respeto por la naturaleza, mantienen vivos el legado de los pioneros y la identidad de montaña que distingue a San Carlos de Bariloche.
Antes del inicio formal de las alocuciones, las autoridades presentes llevaron adelante el izamiento del Pabellón Nacional. El solemne momento estuvo acompañado por los acordes de la canción “Aurora”, interpretada en vivo por la Banda Militar de la Escuela Militar de Montaña, para luego dar paso a la entonación de las estrofas del Himno Nacional Argentino.
La actividad institucional fue encabezada por la asesora letrada del Municipio, Yanina Sánchez; el director general de Relaciones Institucionales, Antonio Zidar; y el presidente del Club Andino Bariloche (CAB), Juan Pablo Ordóñez. A su vez, acompañaron la convocatoria concejales, el presidente del Tribunal de Contralor, Estanislao Cazaux, junto a integrantes de ese organismo, funcionarios locales, representantes provinciales, autoridades de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, Parques Nacionales, el SPLIF, bomberos voluntarios, asociaciones civiles, colectividades, abanderados, vecinos y vecinas.
En representación del intendente Walter Cortés —quien se encuentra cumpliendo agenda fuera de la ciudad—, Antonio Zidar transmitió un afectuoso saludo y remarcó la especial trascendencia que esta fecha posee para el jefe comunal. Durante su discurso, vinculó directamente los valores esenciales de la montaña con la forma de conducir la gestión pública diaria, priorizando el trabajo conjunto, la toma de decisiones firmes y la búsqueda de resultados concretos para las futuras generaciones.
“Primero y principal, hacer”, expresó Zidar al evocar el espíritu de los antiguos pioneros locales. Recordó que aquellos hombres y mujeres, con los recursos limitados de su época, abrieron picadas, levantaron refugios y trazaron caminos sin detenerse en debates estériles sobre quién debía asumir cada tarea o sacrificio.
Asimismo, el funcionario municipal profundizó en el concepto de compañerismo que rige la vida en la altura, donde cada integrante de una cordada depende estrictamente de los demás y las acciones individuales impactan en todo el colectivo. “En la montaña somos todos iguales y todos dependemos uno del otro”, afirmó, subrayando que ese sentido de responsabilidad compartida guía el trabajo del equipo de gobierno.
En la misma línea, Zidar valoró la necesidad de deponer egos personales, reconocer los propios límites y priorizar permanentemente el bienestar común. Sostuvo, además, que la premisa fijada por el intendente Cortés es concretar las obras y soluciones que la ciudad demanda, por encima de cualquier especulación sectorial, personal o electoral.
Por su parte, el presidente del Club Andino Bariloche, Juan Pablo Ordóñez, destacó el temple aventurero y explorador de los antiguos pobladores que surcaron las primeras huellas, permitiendo que hoy las nuevas generaciones puedan conocer y disfrutar el entorno natural de la región. Asimismo, advirtió sobre el notable incremento del senderismo y el turismo de montaña en las últimas décadas, un fenómeno positivo que, sin embargo, exige mejorar la infraestructura, reforzar la seguridad y cuidar con mayor rigurosidad los espacios naturales.
Hacia el tramo final de su discurso, Ordóñez aludió a la dimensión espiritual que históricamente ha envuelto a las cumbres en diversas culturas y dedicó un especial y sentido recuerdo a los montañeses que ya no están físicamente. En ese marco, nombró con profundo pesar a Vicente Ojeda y a Alfredo Slipek, dos históricos colaboradores del Club Andino Bariloche fallecidos recientemente, advirtiendo que esta edición representaba el primer Día del Montañés en muchos años sin la presencia de Vicente.
Presidente del Club Andino Bariloche, Juan Pablo Ordóñez
Concluida la ceremonia central en el corazón de la ciudad, la jornada conmemorativa se trasladó hacia el Cementerio del Montañés. Allí se llevó a cabo la tradicional colocación de ofrendas florales y un tributo íntimo para honrar la memoria de todos los pioneros, rescatistas y referentes que dedicaron su existencia a las montañas de la región.