Pese algunos incidentes y heridos para la Policia el balance fue "positivo" en el operativo por los festejos
La planificación preventiva y la presencia de efectivos en los sectores de mayor concentración permitieron que los festejos se desarrollaran con normalidad. Solo se registró un incidente aislado que fue controlado en pocos minutos, sin que se produjeran nuevos hechos y con el operativo funcionando hasta el final de la jornada.
El dispositivo de seguridad fue organizado especialmente para acompañar la masiva convocatoria que se esperaba en la ciudad. Para ello se destinaron móviles policiales, personal de refuerzo, efectivos del COER, integrantes de la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA), policías recargados y personal de guardia, quienes realizaron tareas preventivas en distintos puntos del centro y reforzaron la presencia en los sectores de mayor circulación.
Gracias a ese despliegue, la gran mayoría de quienes se acercaron a compartir el festejo pudieron hacerlo con tranquilidad. La presencia policial permitió ordenar la circulación de personas, mantener vigilancia permanente y responder de manera inmediata ante cualquier situación que pudiera alterar el normal desarrollo de la celebración.
Sin embargo, cerca de la medianoche, un grupo reducido de personas protagonizó una pelea en inmediaciones de las calles Quaglia y Mitre. Cuando los efectivos intervinieron para separar a los involucrados, algunos de ellos se desplazaron hacia la esquina de Moreno y Quaglia, donde comenzaron a arrojar piedras utilizando escombros que había en un contenedor ubicado en el lugar.
Lejos de extenderse, el episodio fue contenido rápidamente gracias a la intervención coordinada del personal que ya se encontraba desplegado. El apoyo del COER y de la BMA permitió dispersar a los involucrados, recuperar el control de la zona y evitar que la situación afectara al resto de las personas que continuaban celebrando en el centro de Bariloche.
Durante esa intervención, un efectivo policial sufrió un corte superficial en el cuero cabelludo tras recibir el impacto de una botella. Fue asistido en el hospital local y, luego de la evaluación médica, no requirió curaciones ni reposo, por lo que tampoco fue necesaria la intervención de la ART.
Posteriormente, la Policía reforzó la presencia preventiva en la zona de locales nocturnos para acompañar la desconcentración del público y garantizar que la cobertura concluyera sin nuevos inconvenientes.
El balance del operativo fue positivo. La planificación previa, el despliegue de recursos y la rápida respuesta de los efectivos permitieron que un incidente puntual no alterara una celebración de la que participaron cientos de personas. De esta manera, la actuación policial evitó que la situación escalara y aseguró que los festejos finalizaran de manera ordenada y bajo control.