Papa
“Me gustaría mucho visitar Argentina”, dijo León XIV, al regreso de su primera salida a Turquía y Líbano
“Evidentemente me gustaría mucho visitar América Latina, a la Argentina y el Uruguay, que están esperando la visita del Papa. También Perú, y si voy a Perú, muchos países vecinos podrían recibirnos, pero el proyecto aún no está definido”.
Así respondió el papa León XIV a la periodista argentina Elisabetta Piqué, en una rueda de prensa en el vuelo que lo llevó de vuelta a Roma, tras su primer viaje del papado, a Turquía y El Líbano.
“Espero que mi próximo viaje sea a Argelia”, expresó, estimando que su próximo viaje será a África: “me gustaría seguir las huellas de San Agustín por Argelia”, afirmó.
Precisó que “en cuanto a los viajes no hay nada seguro, espero realizar un viaje a África, posiblemente sea el próximo. Personalmente, espero ir a Argelia para visitar los lugares de San Agustín, y al mismo tiempo, continuar el diálogo y la construcción de puentes entre el mundo cristiano y el mundo musulmán".
“Es interesante: la figura de San Agustín ayuda mucho como puente, porque en Argelia es muy respetado como hijo de la patria. Ese es uno de los destinos posibles. Luego hay algún otro país, pero estamos trabajando en ello”, aseveró.
Las tensiones en el Caribe
También habló de Venezuela y su situación política. “A nivel de la Conferencia Episcopal, junto con el nuncio, estamos buscando maneras para calmar la situación y procurar sobre todo el bien del pueblo, porque tantas veces quien sufren en estas cirunstancias son los ciudadanos, no son las autoridades”.
"Las voces que llegan de los Estados Unidos cambian con cierta frecuencia. Por un lado, parece que ha habido una conversación por teléfono de los dos presidentes; por otro, existe el peligro de que produzca alguna operación, incluso invadiendo territorio venezolano”, apuntó.
Israel y Palestina
Sobre Israel y Palestina, el Papa afirmó que cree “posible una paz sostenible”.
“Cuando hablamos de esperanza, cuando hablamos de paz, cuando miramos hacia el futuro, lo hacemos porque es posible que la paz vuelva a la región y también al Líbano. Ya he mantenido conversaciones con algunos de los líderes de los países mencionados y tengo la intención de continuar, personalmente o a través de la Santa Sede, porque mantenemos relaciones diplomáticas con la mayoría de ellos. Sin duda, nuestro deseo es seguir elevando este llamamiento a la paz, del que he hablado al final de la misa de hoy (por el martes 2)”.
Consultado acerca de la tensión entre la OTAN y Rusia, León XIV señaló que, aunque que se trata de “un tema de gran importancia para la paz en el mundo”, la Santa Sede no participa directamente de todos los diálogos mantenidos hasta ahora “porque no somos miembros de la OTAN”. Sin embargo, recordó que “muchas veces hemos pedido el alto el fuego, el diálogo y no la guerra”.
"Es evidente que, por un lado, el presidente de los Estados Unidos cree que puede promover un plan de paz que le gustaría llevar a cabo y que, al menos en un primer momento, no cuenta con Europa", sin embargo "la presencia de Europa es importante”, señaló el Papa.
“Concretamente, creo que el papel de Italia podría ser muy relevante. Cultural e históricamente, Italia tiene la capacidad de actuar como mediadora en un conflicto entre diferentes partes: Ucrania, Rusia, Estados Unidos. En este sentido, la Santa Sede podría fomentar este tipo de mediación y buscar juntos una solución que ofrezca una paz justa, en este caso en Ucrania”, explicó.
Diálogo interreligioso
Otro de los temas abordados en el avión fue el del diálogo interreligioso. Al referirse al islam y a la convivencia religiosa, el Papa recordó que "todas las conversaciones que he mantenido estos días, se han centrado en el tema de la paz y el respeto por las personas de diferentes religiones".
Así, reconoció que en Europa existen temores frente al islam, "generados por personas que están en contra de la inmigración", pero destacó el testimonio del Líbano como tierra de convivencia. "Una de las cosas positivas de este viaje es haber llamado la atención del mundo sobre la posibilidad de que el diálogo y la amistad entre musulmanes y cristianos sean posibles", aseguró.
Respecto al Camino Sinodal alemán, León XIV advirtió que no debe interpretarse de manera aislada. De hecho, apuntó que toda la Iglesia ha vivido procesos sinodales recientes y que hay "espacio para el respeto de la inculturación": que en cada país se viva la sinodalidad a su manera no significa "que tenga que haber una ruptura o una fractura".
Reconoció también que "muchos católicos en Alemania creen que ciertos aspectos del camino sinodal "no representan sus esperanzas". Por ello subrayó la necesidad de "un mayor diálogo y escucha dentro de la propia Alemania, para que ninguna voz quede excluida, para que la voz de los más poderosos no silencie la voz de aquellos que no tienen un lugar donde hablar".