2025-11-16

Fallecimiento

Juan Carlos Bolcich, rotario ejemplar, dedicó su vida a la amistad y el servicio

El científico fallecido este sábado ingresó al Rotary Club Bariloche en 1990, luego de pasar desde chico por Interact y Rotaract, entidades juveniles de Rotary. Forjó esa trayectoria con amor por el servicio a la comunidad, junto a su familia y amigos, cultivando siempre la amistad.

La trayectoria de vida de Juan Carlos Bolcich fue muy prolífica. Un aspecto no tan conocido de su vida fue su entrega al Rotary Club Bariloche, como socio ejemplar, actuando en cada acción de servicio de la entidad, pequeña o grande.

Desde muy joven ingresó a Interact (que agrupa a chicas y chicos de 12 a 18 años) y luego pasó a Rotaract (de 18 a 30), entidades que en Rotary van formando la vocación de servicio y mostrando a los jóvenes los temas del mundo a los que pueden dirigir sus acciones, a la par del desarrollo de su vida profesional y familiar particular.

Nació en Necochea y vino a Bariloche en 1969, para estudiar Física Nuclear en el Instituto Balseiro. Coincidió con quien sería su compañero de estudios y familia de toda su vida, Gustavo García Cano, con quien ingresó y se graduó el mismo día. Gustavo quien lo apadrinó para su ingreso como socio del Rotary Club Bariloche en 1990.

La personalidad de Juan Carlos, enfocada en el interés por los problemas y hacer cosas sin cesar, sintonizó de inmediato con los preceptos de Rotary International. Presidió el Rotary Club Bariloche entre 2005 y 2006, y fuera de ese período siempre estuvo presente en las acciones solidarias y reuniones de la amistad rotaria.

Gustavo y Juan Carlos, en el Rotary Club Barioche.

“Compartimos toda la vida. Ingresamos al Balseiro el mismo día, con él logramos ingresar 15 estudiantes, en una selección de casi mil postulantes. Hicimos la carrera completa y egresamos el mismo día, en diciembre de 1972”, recordó Gustavo.

Su amigo agregó que en el último año de la carrera, Juan Carlos se puso de novio con una chica, Maggie David.

“Con Ana María, mi esposa, le hicimos la pata en la relación. Ya teníamos dos hijas, Mariana y Martina, que llevaron los anillos al altar en su boda. Yo era el único estudiante con auto, tenía un Ford T, y lo puse para el casamiento de ellos”, reseñó Gustavo, con la nostalgia y alegría que germinó con esa amistad.

Agregó que “se casó enseguida, pero la beca del Balseiro no alcanzaba para mantener una familia, sólo era para estudiar. Así que otros dos socios de Rotary, Mariano de Miguel y Otti Frey, lo contrataron como Conserje Nocturno en el hotel Premier. Por supuesto, como era él, se pasaba las noches estudiando”.

“Yo lo acompañaba en sus cosas y él a mí en las mías. Recuerdo que cuando tomó agua del escape del R9 a hidrógeno para demostrar que era potable, yo también lo hice”, dijo riéndose de las ocurrencias de su amigo.

Bolcich carga agua potable para tomar del escape del R9 a hidrógeno

“Fue un gran profesional y dedicó sus últimos 30 años al desarrollo y uso del hidrógeno. Tan importante que llegó al papa Francisco para explicarle lo que se hacía en Argentina. Fue un reconocimiento a una vida dedicada a un tema muy personal de él. Él lo sabía hace 40 años y hoy el mundo reconoce que es la energía del futuro”, agregó.

Alfredo Venturino, otro socio de Rotary, ingeniero y profesor, destacó que Bolcich fue el precursor de la sede de la Universidad Tecnológica Nacional en Bariloche, junto su esposa Susana Venturino.

“Hizo muchas gestiones en Buenos Aires y acá. También lideró la búsqueda y elección del edificio del CET2 (ex ENET N°1) para que funcione. Él señaló que desde las 18 estaba sin uso, y fue ideal. Hasta hoy funciona allí la UTN. Fue mucho trabajo y al fin lo logró”, recordó Alfredo.

Juan Carlos Bolcich falleció este sábado 15 de noviembre. Justo en el Día Nacional de la Educación Técnica. No hay casualidades.

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