“Fue una fábula para sacarme del mercado”: Gabriel Di Tullio tras su absolución judicial
El desarrollador Gabriel Di Tullio fue absuelto en un juicio por supuesta administración fraudulenta en una operación inmobiliaria. La resolución judicial descartó de plano las acusaciones y le permitió, en sus propias palabras, “volver a empezar” en un sector donde la confianza y la reputación son tan valiosas como la tierra misma.
En diálogo con Radio Con Vos Patagonia, Di Tullio repasó los pormenores de un proceso que lo acompañó durante años y que ahora llega a su fin con un fallo categórico. “Fue desestimada en primera instancia, en segunda instancia, en tercera instancia por los fiscales de grado y después por el fiscal en jefe, porque realmente no existía delito”, explicó.
El caso se originó a partir de la denuncia de un exinversor, Fernando Boudourian, quien acusó a Di Tullio de abuso de apoderamiento en una transacción de bienes raíces. El desarrollador sostiene que detrás de esa presentación hubo un intento deliberado de excluirlo de un negocio en marcha.
“Esto que a mí me costó tanto sostener, no judicialmente sino públicamente, era una manera de atacarme en un negocio puntual. El que estaba atrás de toda esta maniobra era este hombre, que intentó generar toda una historia, una fábula”, declaró.
Durante el juicio, el propio denunciante habría terminado reconociendo que su intención inicial era distinta a la planteada en la denuncia. Ese viraje en la acusación, según explicó Di Tullio, fue una de las claves de la absolución: “Me lleva a juicio con una denuncia que decía todo lo contrario a lo que él termina diciendo en el juicio. Creo que es un conflicto de intereses entre un desarrollador y un pirata que se quiere meter en el negocio por la ventana en vez de por la puerta”.
La causa terminó desmoronándose. Para Di Tullio, la sentencia no solo lo libera a él, sino que también expone la fragilidad de un proceso que describe como “muy largo, muy triste y muy costoso”.
El costo personal de un proceso judicial
Más allá de la resolución favorable, el desarrollador no ocultó el impacto que la denuncia tuvo en su vida. “Algo muy largo, muy triste, muy costoso a nivel familiar, personal y comercial”, repitió.
Explicó que durante años debió convivir con la sospecha que pesa sobre cualquier imputado, incluso cuando las pruebas no acompañan. “Esta denuncia implicaba una sensación de que algo raro podía haber. Por más que yo estuviera convencido del resultado, fue muy difícil. Me tuve que mantener en silencio durante todo este proceso”, relató.
Esa pausa forzada tuvo consecuencias en su actividad profesional. “Básicamente estábamos parados, esperando que se resuelva esto, que era una injusticia en la forma en que estaba planteada. Nos tocó atravesar ese proceso y regresamos estoicos. Y acá estamos”, resumió.
La entrevista también abrió la puerta a un diagnóstico sobre los desafíos que enfrenta el sector inmobiliario en Bariloche y la región. Para Di Tullio, uno de los mayores problemas radica en la falta de infraestructura básica en los nuevos desarrollos.
“En este momento hemos podido resolver la situación de agua de Coirones, que ya está conectada a la red pública. Pero todavía nos queda pendiente la obra de gas: estamos esperando la resolución de Camuzzi para poder ejecutarla”, detalló.
Según señaló, esa dificultad se repite en distintas urbanizaciones, donde los desarrolladores terminan asumiendo responsabilidades que deberían recaer en el Estado. “Somos los privados los que tenemos que resolver cómo lograr conectar nuevas urbanizaciones o edificios a las redes. Muchas veces, el afectado es el consumidor final, porque las expectativas se demoran más o reciben soluciones parciales que después hay que mejorar”, advirtió.
El mercado inmobiliario local, marcado por la alta demanda y los precios de alquiler “por las nubes”, enfrenta una paradoja: el crecimiento es necesario, pero está condicionado por la falta de inversión pública en servicios básicos. “La alternativa es no hacer nada y no crecer, y eso es inviable. Hay un montón de gente esperando poder tener su lote, su casa, su departamento”, explicó.
Proyectos en suspenso
La absolución abre la posibilidad de retomar varios proyectos que habían quedado en pausa. Entre ellos, Di Tullio mencionó el desarrollo Las Morenas, que se encuentra en instancia avanzada de escrituración. “La intención es retomarlo. Estamos esperando la resolución para poder escriturar la propiedad y continuar. Son proyectos muy interesantes que estaban en stand by y que ahora podremos retomar”, afirmó.
El empresario recordó que, incluso con las dificultades, los desarrolladores son actores centrales en el acceso a la vivienda. “Lo que yo siempre dije es que el desarrollador tiene que dedicarse a desarrollar, no a estar pendiente de los servicios públicos. Pero muchas veces nos toca resolver lo que debería estar garantizado por el Estado”, agregó. (Radio con Vos Patagonia)