VIDEO
“Esto es la vida”: el día que Locomotora Oliveras entrenó en Bariloche y se metió en el lago pese al frío
La legendaria boxeadora Alejandra Locomotora Oliveras, fallecida ayer, visitó Bariloche en octubre de 2023 y estuvo una semana, ofreciendo charlas motivacionales en distintos lugares. Un día radiante, pero con 8 grados de temperatura, salió a correr por las calles de la ciudad, bajó a la Costanera y se metió al lago (donde el agua estaría entre 4 y 5 grados), ante la sorpresa de adolescentes que disfrutaban del sol muy abrigados.
“Vamos al agua, ¿por qué no se meten al agua? Qué hacen con esos celulares de mierda, hay que disfrutar la vida”, les dijo a los chicos y chicas que engancharon enseguida con el personaje que se les había aparecido de pronto y explotaba de entusiasmo.
Le dijeron que estaba muy frío pero se metió igual
Antes había recorrido al trote varias calles de la ciudad, acompañada por Joel Villegas, que la filmó con el celular y subió un video a TikTok (@joelvillegas_).
“Vinimos a Bariloche a laburar loco, mirá el camarógrafo también está entrenando”, exclamaba a su paso, alentando a vivir la vida y saludando con amor a todos los que se acercaban para felicitarla.
"No hay nada más divertido que jugar, volver a ser niño"
Brindó una de las charlas en la Fundación San José Obrero para las “pibas y pibes de 17 a 99 años de los barrios populares” que van a los talleres de la escuela, quienes ayer la recordaban emocionados.
Entrevistada por Lidia Froy y Natanael Crespo, periodistas de la radio La Voz, de los talleres de Radio y Periodismo, Locomotora expresó su alegría por poder compartir el momento.
En el San José Obrero
“Me encantó este lugar, estoy re emocionada, conociendo tantas cosas que hacen acá y a tantos chicos que salen adelante, y las mujeres. Esta es una gran oportunidad para vivir, sentirse importante, valorarse, laburar”, destacó.
“Es lo que necesitamos en este país, laburo, educación, gente que ayude”, agregó, y fue saludada con emoción por Alejandro Nahuel: “¡saludos, aguante el boxeo!”, le dijo. “¡Aguante el boxeo!” respondió Oliveras.
Subrayó: “vivan la vida, nadie nació para sufrir, en la vida hay que luchar, porque la vida es una pelea y golpea duro. Pero a pesar de los golpes, hay que levantarse y salir adelante. Nacimos para ser felices”.
“Pero la felicidad no te la regalan, tenés que ganártela y luchar. Trabajando estudiando siendo buena persona. Que saques la campeona y el campeón que tenés adentro. Ese es mi mensaje que todos, podemos ser felices”, agregó.
El adiós
Alejandra Marina “Locomotora” Oliveras falleció este lunes a los 47 años en el Hospital José María Cullen de Santa Fe, tras permanecer internada desde el 14 de julio por un accidente cerebrovascular isquémico. Su último parte médico indicaba un estado reservado con respuesta motora parcial, pero su salud se agravó en las últimas horas y murió a las 16 horas.
Alejandra Marina “Locomotora” Oliveras falleció este lunes a los 47 años
Oliveras fue una figura emblemática del boxeo argentino: disputó 38 peleas, con 33 victorias (16 por nocaut), tres derrotas y dos empates. Fue campeona mundial en seis ocasiones, en cinco categorías distintas, y alcanzó un Récord Guinness por lograr títulos en cuatro divisiones. Su primera caída fue en 2008 ante Marcela “La Tigresa” Acuña, en una pelea polémica en el Luna Park que le costó el cinturón del CMB.
Nacida en Jujuy, tuvo una infancia marcada por la pobreza extrema y situaciones de violencia. Desde joven trabajó en el campo, enfrentó maltratos familiares y luego violencia de género, lo que la impulsó a entrenarse en boxeo. Fue discípula de Amílcar Brusa, el legendario entrenador miembro del Salón de la Fama del Boxeo Mundial. Además, fue la primera mujer en ingresar al Salón de la Fama del Boxeo Sudamericano.
Además de su carrera deportiva, Oliveras se dedicó a dar charlas motivacionales y estudió Psicología para brindar herramientas a quienes buscaban orientación. En 2024 anunció que debutaría en teatro en 2025 y manifestó su deseo de filmar una película sobre su vida. También fue madre de dos hijos, a quienes crio sola durante su trayectoria profesional.
El día de su internación, debía participar como representante del Frente de la Esperanza en la Convención Reformadora de la Constitución de Santa Fe. Su vida y mensaje trascendieron el deporte: “Tenemos dos opciones en la vida: una vida de mierda por tus decisiones o una vida fantástica porque luchás. El ganador es el que nunca se rinde”, dijo en una de sus últimas entrevistas.
Sabiduría
Algunas de las infinitas expresiones de vida y amor de Locomotora Oliveras:
Palomas. “Yo vengo de una familia muy humilde. Vengo de la miseria, la pobreza y el hambre… Vengo de no tener zapatillas, de andar en alpargatas, de comer polenta todos los días y anhelar un asado. Eso fue lo que me hizo soñar con que algún día lo iba a tener todo. Algún día iba a tener una casa, un par de zapatillas que iban a ser de color blanco, que de hecho lo fueron… A mí me faltó todo, pero nunca amor. Cuando tenía hambre y me dolía la panza y la cabeza y no encontraba comida ni siquiera un pedazo de pan duro, mataba palomas para comer”.
Contra el golpeador. “Cuando (su pareja) le pegó a nuestro hijo, le dije: ‘Basta asesino, criminal’. Me golpeó fuerte. Y yo dije: ‘Esta es la última vez, me voy a defender’. Me empecé a entrenar, pero es psicológico el tema. Es el miedo que no te deja actuar, que te paraliza. Y yo enfrenté mi miedo y me defendí”.
Boxeo profesional. “Mike Tyson era mi ídolo y me inspiró para dedicarme al boxeo. Lo elegí porque no tenía otra, no tenía ni para comer. No podía estudiar y quería estudiar. Mi sueño era ser abogada, bailarina, cantante, karateca y astronauta, eso decía que iba a ser a los 12 años. Yo quería hacer cinco profesiones y por supuesto no podía, porque la universidad me quedaba a 100 kilómetros”.
Psicología. “Me piden consejos y a todos se los doy desde el corazón. Por eso estudié Psicología, para asesora a cada persona que lo necesite. A mí me hubiese encantado que me digan ‘vos podés’. Esto que soy hoy se da porque primero me tuve que motivar a mí”.
Película. “Sueño con hacer mi película, la historia de mi vida. Quiero a través de mi historia ayudar a muchísimas personas que creen que la vida es una mierda o que la vida es para sufrir. Te puede tocar lo peor, pero de vos depende como actuar frente a ello. Y por eso quiero hacer la película... para ayudar al mundo”.
Madre. “Hice lo que pude. No hay universidad para mamá o papá. Los crié sola con mucho esfuerzo. No he estado en fiestas de egreso y cumpleaños porque me tocaba estar concentrada o peleaba, pero sabían que yo lo hacía soñando con un futuro mejor. No estuve presente como hubiese querido, pero si no hubiera sido así estaríamos en la miseria”.
Plata o mierda. “Tenemos dos opciones en la vida: una vida de mierda por tus decisiones o una vida fantástica porque luchás. El ganador o ganadora es la que nunca se rinde. La salud no tiene precio. Sos multimillonaria porque tenés salud, dos piernas y dos brazos. La gente no valora eso porque se creen inmortales. Cinco minutos antes de morirte, te arrepentís de todo lo que no hiciste, no disfrutaste, de las decisiones que no tomaste, de haber vivido esta vida dormida”, narró.
El sentido de la vida. “Yo aprendí tanto de la vida, no vine a este mundo al pedo. Me siento tan feliz porque tuve maestros que me enseñaron a ser fuerte y decir que cada día vale la pena. Mi viejo se fue hace dos semanas. No escucho su voz. A mí también me va a tocar. En cualquier momento me puedo morir, ojalá llegue a los 75 años. Si vos no disfrutás el tecito que estás tomando, ¿qué sentido tiene la vida? ¿Cómo vas a pensar en el futuro si capaz te dormís y morís? La gente no lo tiene presente. Te podés morir en un rato. Disfrutá el momento. La gente no valora nada, piensa que la plata es lo más importante, pero eso no te hace feliz. La plata no te la ponen en el cajón. Disfrutá el día a día. Sentí la vida. Todo tiene solución, la muerte no. Es bueno tener problemas, son desafíos, ¿qué hace una persona que no tiene problemas? Depende de vos achicarte ante el problema o ponerle huevo y corazón y solucionarlo”.
Helado. “Deseaba un helado, miraba a la gente con un helado y se me hacía agua la boca. No tenía ni para comprar un chicle. Siempre luché. La vida me enseñó que, cuando uno quiere algo, tiene que luchar por eso. Si vos no luchás, no tiene sentido la vida”.