Cayó en Bariloche un ex empleado de Migraciones que integraba una banda que realizaba falsos secuestros
La Policía de Río Negro detuvo a un hombre que fue a la Comisaría para reclamar por la liberación de una conocida, debido a que tenía un pedido de captura internacional por su
presunta participación en una banda de secuestradores.
El sujeto fue el domingo pasado a la dependencia policial del Centro Cívico para reclamar por la liberación de una conocida, a quien habían aprehendido minutos antes por sustraer una campera del local Montagne, ubicado en los primeros de calle Mitre. La chica, al ser detenida, vestía una campera de la que colgaban las etiquetas originales de la marca.
El hombre que lo acompañaba vestía otra de las prendas sustraídas por lo que el involucrado también terminó tras las rejas, en principio por averiguación de antecedentes.
Cuando fue registrado por los efectivos de la Comisaría 2°, brindó datos personales falsos e incluso se negó al fichaje de rutina. Los investigadores cargaron esa información en el Registro Nacional de las Personas (RENAPER) y el mismo no arrojó coincidencias. Estaba mintiendo.
Por ello el Gabinete de Criminalística y el Cuerpo de Investigaciones Judiciales agudizaron la pesquisa y lograron determinar la verdadera identidad del sospechoso y, al mismo tiempo, certificar que tenía un pedido de captura internacional que estaba vigente.
¿Quién era?
El individuo era buscado desde 2021 por su presunta participación en una banda delictiva que realizaba falsos secuestros. Se comunicaba con las víctimas para informarles que habían
secuestrado a algún familiar y si no entregaban dinero en efectivo, los iban a asesinar.
El hombre que fue detenido en Bariloche era uno de los ocho integrantes de esa banda criminal, cinco de los cuales fueron aprehendidos hace dos años. Durante la comisión de los
delitos, se desempeñaba como empleado de la Dirección Nacional de Migraciones y utilizaba a ese organismo para obtener permisos, documentos e incluso indumentaria para abastecer a sus cómplices.
Los investigadores creen que el mismo grupo actuó en Mendoza y San Juan pero principalmente en Buenos Aires, donde habría cometido gran cantidad de episodios similares.