Evitó una imputación penal por estafa devolviendo el dinero que había cobrado sin prestar el servicio

El empresario se comprometió a devolver en dos cuotas el dinero que había cobrado por un trabajo que nunca realizó. Si no cumple, se reanudarán los plazos del proceso judicial.
miércoles 14 de octubre de 2026

Un empresario barilochense evitó este miércoles la audiencia de imputación de cargos por presunta estafa al ofrecer devolver el dinero que cobró hace un año al hotel Design Suites. Pagará la mitad de inmediato y el resto a los 30 días del primer pago.

Así se resolvió entre las partes en los tribunales locales, un acuerdo que convalidó el juez César Lanfranchi, que había abierto la audiencia por estafa para informar inmediatamente del acuerdo al que habían llegado el fiscal Facundo D'Apice y el abogado Adrián Brussino, querellante por el complejo turístico Design Suites, y Marcos Miguel, defensor oficial en representación del acusado. Por el hotel damnificado concurrió la gerente General Laura Madariaga.

De acuerdo a la acusación, la firma Diseño a Interiores se presentaba como representante en Bariloche de Sunset, una fábrica de cortinas y toldos de Buenos Aires. El hotel Design Suites le pidió una cotización de cortinas. El empresario envió un presupuesto con membrete de Sunset, pero el monto era mayor que el de otra oferta que el hotel ya tenía.

Ante ese dato, el acusado respondió que mejoraría su propuesta. Envió un nuevo presupuesto con una condición: el pago anticipado del 100% y entrega al mes siguiente. Antes de cerrar, pidió que el dinero se depositara en su cuenta personal. El hotel se negó y le exigió que el depósito fuera a nombre de quien emitía la factura.  El proveedor indicó entonces una cuenta de Mercado Pago de la sociedad, donde se realizó el pago.

Pasó el plazo prometido y las cortinas nunca se entregaron. De acuerdo con la investigación preliminar, Sunset informó que esa compañía había dejado de ser su representante en Bariloche hacía tiempo y que el comerciante local nunca hizo el pedido que el hotel había pagado. La empresa también había dejado el local que ocupaba en la calle Otto Goedecke, y no se le conocen cuentas bancarias.

Al acudir al local que ocupaba, los denunciantes supieron que el empresario dejó allí una deuda importante cuando se fue, en agosto de 2025.

La querella sostiene que hubo ardid o engaño: ofrecer un precio menor y exigir el pago total anticipado sabiendo que no entregaría el producto. Ese engaño habría inducido a error al hotel y le habría causado un perjuicio económico. "Para nuestro modo de ver, es una estafa evidente", afirmó el abogado denunciante.

La audiencia estaba prevista para formular la imputación. En su lugar, el acusado propuso reintegrar el dinero cobrado.

El abogado del hotel dijo que no sabían de otros damnificados.

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