El turismo representa una porción menor en el PBI nacional
Pese a la enorme oferta cultural y las atracciones naturales de Argentina, que van desde la Quebrada de Humahuaca y las Cataratas del Iguazú hasta los lagos de la Patagonia, el turismo representa una porción menor en el PIB nacional. Un dato que informa la firma consultora ArgenData y que explica por la combinación de dos factores: el país no recibe tanto turismo extranjero como otros países y, en algunos períodos, sufre de un fuerte turismo emisivo, es decir de argentinos que vacacionan en el exterior.
¿Cuál es el peso del turismo en Argentina? ¿Cuáles son los principales destinos turísticos? ¿Y los del exterior? ¿Cuántos dólares ingresan por turismo y cuántos se van? Se preguntan los autores del informe.
Según los datos relevados por la Organización Mundial de Turismo, el turismo representó el 1,7% del PIB total de Argentina durante 2022, lo que ubica al país en el puesto 110 dentro de los 125 países con datos disponibles al respecto.

En ese marco, hay dos claves para comprender el peso del turismo en Argentina. Pese a contar con maravillas naturales, el país se encuentra muy lejos de la gran mayoría de los países de altos ingresos, lo que encarece el turismo extranjero, sin considerar a los países vecinos. En cuanto a la región latinoamericana, son países predominantemente de ingresos medios y medios-altos, por lo que sólo una fracción de la población puede viajar fuera de su país. Finalmente, los principales destinos turísticos de los extranjeros en Argentina se encuentran muy distantes entre sí: viajar desde Iguazú hasta Ushuaia requiere no menos de 5 horas de vuelo, en muchos casos con una escala en Buenos Aires, lo que encarece y dificulta el traslado entre destinos.
A ello se suma el turismo interno. En cuanto a su población, Argentina es un país intermedio, y una parte considerable no cuenta con ingresos para vacacionar. A su vez, el segmento de la población con capacidad de vacacionar puede optar por destinos en el exterior, lo que reduce la demanda interna. Y, finalmente, por lo general en los últimos 15 años el país fue caro en dólares, desincentivando el turismo receptivo y fomentando el emisivo.
En cuanto a los principales destinos turísticos del país, se observa una marcada diferencia entre los elegidos por los no residentes y por los residentes. Según la Encuesta de Ocupación Hotelera del INDEC y la Secretaría de Turismo, la Ciudad de Buenos Aires lidera en ambos casos, pero con un peso muy distinto: concentra el 59,5% de las visitas de turistas extranjeros, mientras que entre los residentes ese porcentaje baja al 18,8%. Muy por detrás, los no residentes eligen Mendoza (6%), Bariloche (5,8%), Calafate (4,7%), Puerto Iguazú (4,6%), Ushuaia (3,9%) y Salta (3%). En conjunto, los diez principales destinos de los extranjeros representan el 91% de las visitas, una concentración notablemente alta.
El turismo interno, en cambio, presenta una distribución mucho más diversificada: los diez principales destinos apenas alcanzan el 58% del total. Mar del Plata se posiciona como el segundo destino (9,6%), seguida por Bariloche, Carlos Paz, Salta y Mendoza. Entre los residentes aparecen destinos como Villa Gesell, ausentes entre las preferencias extranjeras, y desaparecen Calafate y Ushuaia, en donde el turismo internacional es mucho más relevante.
Esta divergencia responde a lógicas distintas. Los turistas extranjeros priorizan los destinos más emblemáticos del país, que no pueden ser reemplazados por otros destinos internacionales. En cambio, los residentes distribuyen sus visitas entre una oferta más amplia y en muchos casos priorizando la practicidad, como por ejemplo el turismo hacia destinos cercanos a grandes ciudades con autos particulares, como la Costa Atlántica o Villa Carlos Paz.
Pero el turismo no sólo se mueve dentro del país: una parte significativa del gasto turístico argentino se dirige al exterior. Según datos del ejercicio experimental de estimación de servicios internacionales del INDEC, durante el período 2016-2024 la distribución del gasto emisivo es relativamente equilibrada entre países limítrofes (49%) y no limítrofes (51%), aunque con una fuerte concentración en pocos destinos.
Brasil encabeza el ranking y explica el 18,2% del gasto de los argentinos en el exterior, seguido por Estados Unidos (15%), Chile (10%), Paraguay (9,4%) y Uruguay (8,9%). En sexto lugar aparece España, con el 6,4%. Es decir, sólo seis países concentran cerca de dos tercios del gasto turístico emisivo.
El ranking de destinos de los argentinos en el exterior es muy similar al de los principales orígenes del turismo receptivo: Brasil (19%), Chile (9%), Paraguay (8%) y Uruguay (7%) y dentro de los no limítrofes, destacan Estados Unidos (10%) y España (7%). Esto se debe a que buena parte de los flujos turísticos son bidireccionales: los vínculos culturales, la cercanía geográfica y la conectividad aérea favorecen que los mismos países funcionen simultáneamente como emisores y receptores. Sin embargo, existen algunas excepciones como los países del Caribe, que atraen turistas argentinos pero son prácticamente irrelevantes como emisores de turismo hacia Argentina.