Centenario
Weretilneck: "Gran parte de lo que somos hoy se lo debemos a El Bolsón"
Alberto Weretilneck compartió una mirada nostálgica sobre sus orígenes en El Bolsón, centrándose en cómo era la vida cotidiana durante su niñez. El mandatario resaltó que, a diferencia de la actualidad, el clima de aquellas épocas presentaba desafíos climáticos mucho más severos para los habitantes de la zona.

El Gobernador con Felix Merino (padre)
Según relató el gobernador, los inviernos se caracterizaban por ser extremadamente crudos, con una presencia constante de agua y nieve. Recordó que el cielo solía oscurecerse entre los meses de abril y mayo, y que la luz del sol prácticamente desaparecía del paisaje cotidiano hasta la llegada de septiembre.
En cuanto al estilo de vida de su infancia, Weretilneck señaló que el paso del tiempo se percibía de una manera que hoy resultaría difícil de imaginar para las nuevas generaciones. Ante la falta de tecnología actual, las actividades recreativas se centraban en el contacto directo con la naturaleza y el consumo de medios tradicionales.
El mandatario detalló que la lectura y la radio eran los pilares del entretenimiento en su hogar. Estas actividades compartían espacio con una vida activa al aire libre, donde las caminatas, los paseos en bicicleta y los juegos en las zonas boscosas eran la norma para cualquier niño o adolescente de la zona.

El Gobernador rodeado de amigos y familiares: entre ellos, Su papá Osvaldo y su hija María Hilda
Al referirse a su círculo íntimo, el gobernador subrayó el fuerte vínculo que su familia mantiene con la localidad. Mencionó que su padre, quien actualmente tiene 88 años, nació en El Bolsón, al igual que sus tíos, lo que les otorga un conocimiento profundo de la historia fundacional del lugar.
Su madre también forma parte de esa identidad local, habiendo llegado a la localidad a la corta edad de cinco años. Esta trayectoria familiar se completa con el nacimiento de todos sus hermanos en la ciudad, consolidando una pertenencia que se ha mantenido inalterable con el paso de las décadas.
Weretilneck fue enfático al afirmar que la identidad de su familia tiene una conexión total con El Bolsón desde siempre. A pesar de sus responsabilidades actuales y los traslados que exige la gestión pública, aseguró que nunca han dejado de sentirse profundamente "bolsonenses".
El gobernador aprovechó la oportunidad para rendir un pequeño homenaje a sus raíces, asegurando que gran parte de su formación personal y de lo que representa hoy como individuo tiene su origen en las vivencias compartidas en ese entorno cordillerano.

En El Viejo Maitén, junto a Adriana del Agua.
La entrevista permitió conocer una faceta más humana del mandatario provincial, alejándolo momentáneamente de la agenda política para enfocarse en la memoria colectiva de un pueblo que ha cambiado drásticamente en su fisonomía y clima.
Finalmente, Weretilneck agradeció el acompañamiento de la comunidad y reafirmó su compromiso emocional con la ciudad que lo vio crecer, destacando que esos recuerdos de infancia siguen siendo una experiencia "hermosa" y fundamental en su vida.