Acuerdo Mercosur UE: ¿Por qué Lula no fue a la firma y qué dijo Milei?

El mandatario brasilero no asistió a la ceremonia que selló la alianza entre ambos bloques. La reacción del presidente argentino cuando nombraron a su par.
sábado 17 de enero de 2026

Finalmente después de 26 años, bajo el calor de Asunción, los cancilleres del Mercosur y representantes de la Unión Europea firmaron el documento que consolida una alianza que engloba al 25% del PIB mundial y crea un mercado común de 700 millones de personas. La algarabía general por un entendimiento que demoró 26 años se vio opacada, no obstante, por una ausencia que no pasó desapercibida: la de Luiz Inácio Lula da Silva.

 

El mandatario brasilero justificó su inasistencia argumentando que no estaba previsto originalmente que los presidentes participaran de la firma, ya que los firmantes formales son los ministros. Sin embargo, esta explicación no convenció a todos. El mandatario brasileño optó por celebrar el acuerdo en un acto paralelo en Río de Janeiro, donde recibió a las autoridades europeas Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo.

 

La decisión del líder brasileño de no viajar a Asunción tiene un trasfondo que excede lo protocolar. Las relaciones entre Lula y Javier Milei se han deteriorado significativamente en los últimos meses, con intercambios de declaraciones, en algunos casos, abiertamente hostiles. Al organizar su propio evento en Brasil, Lula logró capitalizar políticamente los esfuerzos que realizó durante meses para que este tratado se concretara, sin tener que compartir escenario con el mandatario libertario.

 

En cada mención a Lula, Milei permaneció inmóvil en su asiento, sin sumarse a los aplausos que sí prodigaron otros asistentes. Estas escenas, captadas por las cámaras presentes en el acto, configuraron uno de los momentos más comentados de la ceremonia y evidenciaron la fricción existente entre ambos líderes.

 

La expresión pétrea del libertario, mirando al frente sin modificar su postura, habló más que cualquier declaración oficial y puso de manifiesto que, más allá de los protocolos diplomáticos, las diferencias personales e ideológicas siguen pesando en la política regional.