Historias

Crearon un fernet y un vermut con sabor a Patagonia que conquista paladares

Todo comenzó en pandemia, cuando quisieron hacer su propio vermut sin saber que sería el inicio de un emprendimiento familiar. Piuké y Desiderio, las dos bebidas que suman cada vez más fanáticos.
jueves 16 de octubre de 2025
Desiderio y Piuké, las dos marcas de este emprendimiento familiar. Fotos: gentileza.
Desiderio y Piuké, las dos marcas de este emprendimiento familiar. Fotos: gentileza.

Transcurría la pandemia. Nazareno y Guillermina tenían más tiempo libre, como la gran mayoría, pero tenían algo más: un boticario lleno de botánicos, ganas de explorar el mundo de las bebidas y sobre todo, conocimiento. Este combo dio como resultado un vermut que hicieron para ellos, y luego para sus amigos, hasta que uno de ellos decidió comprarles unas botellas y sin saberlo, dieron inicio a Piuké, un emprendimiento que hoy tiene impronta patagónica y gana cada vez más fanáticos. 

Guillermina tiene una línea de tés y conocimiento sobre el mundo de las hierbas y Nazareno además, lleva en la piel el recuerdo de una infancia llena de reuniones familiares en las que la comida era un ritual en el que las charlas estaban acompañadas de un buen vermut, una picada y mucha algarabía. 

“Somos muy de disfrutar todo lo que rodea a la comida, la bebida”, añade Nazareno en diálogo con Económicas Bariloche. Todo esto los llevó a indagar y tras prueba y error, “logramos un producto que nos encantó y empezamos a hacer para tener en casa”. 

Cuando las medidas sanitarias del Covid-19 flexibilizaron los viajes, recibieron la visita de un amigo que luego de probar este vermut familiar, les pidió una caja para llevarse de vuelta a Buenos Aires. Esa compra amistosa, sin querer, dio inicio formal al proyecto.

“Soy gráfico de profesión”, contó Nazareno. En ese momento, preparó varias botellas y casi por obligación profesional, sintió que le tenía que hacer una etiqueta. Fue ahí cuando recordó que su amigo, al probar el vermut, encantado, dijo: “qué rico, pero ¿qué tiene?” y el matrimonio respondió, “corazón tiene”, por toda la dedicación puesta en la preparación.

Así, surgió el nombre. Piuké en lengua mapuche, significa corazón y qué mejor que un nombre con identidad bien patagónica para identificar a una bebida producida con botánicos de la región. 

Luego de esto, decidieron hacer nuevamente y ver cómo iba la venta en El Bolsón. “Llevamos a una vinería, nos compraron unas botellas y antes de llegar a casa, ya habían vendido algunas”, recordó. “Ahí nos dimos cuenta de que era por ese camino”, apuntó.

“A partir de ahí fue acompañar el producto, la gente lo vuelve a elegir. Tiene una característica muy particular que es hecho con botánicos del bosque andino patagónico y es representativo de la zona”, contó.

 

El camino, fue de a poco, con pequeños pasos. “Conseguimos una habilitación municipal. Ampliamos un poquito la producción, luego obtuvimos la habilitación nacional y eso nos permitió salir a ferias. Hoy tenemos distribución en todo el país”. 

“El vermut invita a un ritual, se elige para disfrutar en la previa de algo, una reunión, un festejo. Son momentos agradables y su preparación requiere de un pequeño ratito. Hay que cortar la naranja, la soda, etc. Es darte un tiempo para prepararlo”, remarcó Nazareno.

Ese momento, ese ritual de reunión, es lo que la pareja recreó durante años, luego de haberlo vivido en sus familias, y sin proponérselo, ahora lo llevan a la mesa de tantas otras personas.

Nazareno aclara que no son fundamentalistas, que en su casa hay muchas marcas de vermut y que cada uno, tiene una característica distinta. “No podés decir que no te gusta el vermut, quizás no probaste el adecuado”, dijo con convicción. 

En el último tiempo, el vermut tuvo una nueva explosión y se instaló en las barras de bares y en las mesas familiares nuevamente. Esto también generó que se multiplicaran los productores y en Río Negro, hay varias marcas que dan que hablar. “Tenés Único por ejemplo, que está hecho con botánicos del Valle y Milvago que tiene botánicos de estepa y son dos productos totalmente distintos y excelentes. Piuké tiene botánicos del bosque y con tres vermut, podés recorrer toda la provincia”, analizó.

Pero esta pareja de emprendedores quiso dar un paso más. “Nosotros vivimos en la ladera del Piltriquitrón, tenemos una vertiente de agua con la que hacemos nuestra propia soda. Tenemos nuestro vermut. Lo único que nos faltaba para que sea íntegramente rionegrino, es nuestro fernet, para cerrar ese ritual. Así fue como nació Desiderio”.

Desiderio es el apellido del abuelo de Nazareno y de alguna manera, el inspirador de todo esto que se generó alrededor de una bebida y un momento compartido. Hace un tiempo, lanzaron este fernet patagónico, que lleva el nombre de aquel hombre que se encargaba de preparar los aperitivos en la mesa familiar. 

“El fernet es un producto controvertido. Nos sorprendió porque durante la feria de Bariloche a la Carta,  mucho público cordobés compró el fernet . Eso es un montón. Si bien Branca es italiano, nosotros intentamos hacer algo distinto, autóctono de la zona. Fue un desafío y es un emblema”, sostuvo con orgullo Nazareno. 

“Mi abuelo, mis tíos, mis viejos, preparaban un Ferroviario que es un trago que lleva fernet, soda y vermut”, dijo recordando parte de su historia. Este trago fue una de las estrellas del BALC 2025.

“Está bueno ser diferente”, es el eslogan de Desiderio y esa es la idea de Guillermina y Nazareno. Ofrecer un producto con sello propio, con sabor a Patagonia, con remembranzas familiares. 

“Estamos recién arrancando, pero tuvimos muy buenas devoluciones. Eso, más que agrandarnos, nos enorgullece, nos da la certeza que vamos haciendo bien las cosas. 

Lo importante es que lo que hacemos, es nuestra pasión y lo fue antes de que fuera nuestro negocio. No fue pensado, lo hacemos con mucho amor, en familia”, finalizó. (Económicas Bariloche)

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Crearon un fernet y un vermut con sabor a Patagonia que conquista paladares