Pastelería artesanal
Tomar un cafecito y sentirse en un refugio de montaña, la novedad del oeste barilochense
Tomar un cafecito, disfrutar de pastelería de calidad, de sabores artesanales, caseros y diferentes, sintiéndonos como en un refugio de montaña, en plena ciudad, fue un sueño que hace casi un mes se concretó.
La inauguración de Refugio, café de montaña, fue el 22 de diciembre, pero el deseo comenzó mucho antes. Quizás, allá por 2020, cuando Matías Cocchi decidió venir a vivir a Bariloche, días antes de que empezara la pandemia, sin saber que debería enfrentar una época complicada, en una ciudad ajena, por la que, sin embargo, apostó todo.
Gastronómico con más de 20 años de experiencia como chef, es uno de los tantos “barilochenses por elección”. Atravesó la pandemia y decidió quedarse en la ciudad de los lagos, rodeado de montaña y naturaleza, viendo cómo podía fusionar el amor por la cocina con la pasión que le despertó el entorno local.

Un par de años atrás, emprendió un proyecto propio: un carrito de café y pastelería ubicado en el kilómetro 10, justo frente a la pileta Splash Fit. Allí, comenzó a conquistar paladares, a hacerse de clientes fieles y a probar qué sabores gustaban más al público que, a diario, pasaba por su foodtruck a comprar un desayuno o una merienda.
“En agosto tuve que cerrar después de un año y medio de trabajo, de forma intempestiva, y empecé a ver qué otra cosa podía hacer. Cambió un poco el proyecto que tenía en mente, pero decidimos seguir”, indicó en diálogo con Económicas Bariloche. El cierre del carrito lo empujó a buscar nuevos horizontes, pero con una idea clara: continuar vinculado a la gastronomía de calidad.

La idea de Matías fue siempre fusionar de alguna manera, su profesión con las montañas. Ya un barilochense más, recorrió los refugios de los distintos cerros, y si bien concluyó que ninguno cuenta con una cafetería o pastelería de calidad debido a las distancias y el esfuerzo que conlleva llegar allí, sí ofrecen un entorno acogedor, cálido, que va de la mano con la identidad local.
Con esto en mente, decidió apostar todo por crear su propio refugio de montaña, en la ciudad. Con una decoración pensada al detalle, recreó esos edificios icónicos de Bariloche, ubicados en lo alto de algún cerro o al costado de alguna laguna, donde miles de caminantes llegan buscando algo rico que sirva de recompensa al esfuerzo de la caminata.
“Hoy el objetivo y lo que quiero lograr de forma sostenida, es que seamos una cafetería tipo refugio de montaña, donde hacemos cosas de buena calidad, con nuestro fuerte, que es la pastelería que hago de forma artesanal, así como el café de especialidad”, indicó el hombre.

Una vez que cerró el carrito, se puso en búsqueda de un lugar que encontró a pocos metros de donde atendió por más de un año y medio. Ahora, de lunes a sábado de 8,30 a 20 horas, en avenida Bustillo 10,600, se puede disfrutar de un excelente café con pastelería artesanal, entre lo que se destacan deliciosos y esponjosos rolls de canela, o los chipá tamaño XL, que son la locura de cualquier fanático del queso.
Desde que abrió hasta el momento, Refugio tuvo una gran aceptación del público, tanto turista como residente. “Noté mucha gente del barrio o la zona, que quizás necesitaba un lugar para juntarse y salir”, contó y agregó que hay “público que me sigue desde antes, que ahora viene al café”.

“Encontré mi lugar en Bariloche. Cada vez que voy a Buenos Aires, intento ir lo menos posible. Me adapté, le encontré el sentido a lo que es Bariloche y estoy aprendiendo lo que es la parte de comercio”, destacó. Refugio se convierte así, en una nueva propuesta para disfrutar de un momento distinto, encontrarse con amigos, probar pastelería artesanal y sentirse, por un ratito, en la montaña. (Económicas Bariloche)