Economía

El consumo masivo vuelve a caer: ventas en supermercados y mayoristas se hundieron 6,4% en junio

Pese a la desaceleración de la inflación, el consumo volvió a terreno negativo en junio y muestra señales de agotamiento. Supermercados y mayoristas lideraron la caída, mientras repuntaron las compras online y en farmacias. El ajuste golpea al poder adquisitivo y debilita la recuperación económica.
miércoles 23 de julio de 2025

Luego de tres meses consecutivos de leve recuperación, el consumo masivo volvió a caer en junio y encendió una nueva señal de alerta sobre la economía cotidiana de los argentinos. Según el último informe de la consultora Scentia, el consumo se contrajo un 0,8% en comparación con el mismo mes del año pasado, con un desplome del 6,4% en las ventas tanto en supermercados de cadena como en mayoristas.

El dato sorprende en un contexto de desaceleración inflacionaria —que acumuló un 15,1% en el primer semestre del año y 39,4% en la comparación interanual—, pero que aún no logra traducirse en un alivio real para los bolsillos. De hecho, los salarios siguen sin recuperarse y el mercado laboral no da señales de mejora: el desempleo alcanzó el 7,9% en el primer trimestre de 2025, mientras que la pobreza afectó al 38,1% de la población durante el segundo semestre de 2024.

El informe, que releva más de 8.000 puntos de venta en todo el país, muestra una caída generalizada del consumo en los canales tradicionales. Entre supermercados y autoservicios independientes, la baja fue del 2,4% interanual en junio. En contraste, algunos rubros como el e-commerce y las farmacias mostraron un mejor desempeño: las ventas online crecieron un 14,6% y las farmacias, un 5,6%.

En lo que va del año, el consumo masivo acumula un leve crecimiento de apenas 0,4%, lo que refleja una situación de estancamiento, con variaciones mínimas que no alcanzan para revertir un escenario recesivo que se arrastra desde 2024. A pesar de la mejora en algunos sectores como la industria (+5,8% en mayo) o la automotriz (+33,8% en junio), el impacto del ajuste sigue siendo evidente en los productos de primera necesidad como alimentos, limpieza y artículos básicos del hogar.

La contracción del consumo masivo confirma que la recuperación económica aún no llega al día a día de las familias. Aunque algunos indicadores macroeconómicos comienzan a mostrar signos de estabilización, el poder adquisitivo permanece debilitado y la reactivación todavía no se siente en la calle.

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