Cerro Otto
Refugio Berghof: eficiencia energética, academia de medicina de montaña y gestión de riesgos
El Club Andino Bariloche (CAB) firmó en noviembre una nueva concesión por diez años (con opción de renovar) para el refugio Berghof y el predio de cabañas históricas de Otto Meiling, en el cerro Otto.
El contrato incluye una fuerte inversión de los privados, el mantenimiento de la confitería, la creación de una academia de posgrado para profesionales y cursos para todo el mundo, cabañas para alojamiento y un sistema energético que apunta a la auto sustentabilidad absoluta.
La concesión fue extendida a tres socios jóvenes: los primos Marco y Lea Falaschi, y Augusto Carrera Morrone.
Lea es pastelera de profesión, dueña de la Dulciteca, en tanto Augusto es médico traumatólogo, especializado en cirugía de columna, en tanto Marco es deportista y licenciado en Higiene y Seguridad.
Marco y Augusto crearon hace más de 15 años la empresa Pulso Medicina de Montaña, dedicada a la capacitación a empresas en primeros auxilios en zonas agrestes, medicina de montaña y gestión de riesgos.
También brindan cobertura sanitaria de eventos masivos, como Cosquín Rock, recitales muy grandes o en lugares en donde es muy compleja la accesibilidad sanitaria. La empresa tiene una academia de capacitación, a cargo de Marco, que desde ahora hará base en el Berghof.
“La academia arranca los cursos el 13, 14 y 15 de julio. Los vamos a dictar acá, y después del invierno montaremos un domo grande, en el bosque abajo, que será el aula y lugar de charlas, seminarios, ciclos de cine de montaña, todo lo relacionado a la cultura de montaña. La idea es promover cultura de montaña en todo el predio”, relató Marco a Económicas Bariloche.
La Diplomatura es para para médicos, enfermeros o paramédicos, será única en el país, y hay otras dos en el mundo (España y Estados Unidos).

Práctica de helisocorrismo de Pulso en la montaña.
Inversión y obras
Apenas recibieron la concesión, pusieron manos a la obra y realizaron una fuerte inversión en lo primordial: la estructura del refugio se estaba desmoronando.
“Fue la obra más importante, contener el desmoronamiento y hacer una nueva terraza, del doble de superficie que la anterior. El problema comenzó con el incendio y destrucción del refugio original de Otto, que hacía de contención del sector de montaña arriba. Cuando construyeron el nuevo hubo más peso en la ladera y se fue desmoronando, lo que se veía en la terraza, que se inclinó. Sacamos la terraza completa y reconstruimos la contención de abajo a arriba. Pusimos gaviones, nivelamos, y volvimos a armar la terraza, reemplazando el 40% de la madera, que estaba podrida. Cambiamos las bases, que estaban comprometidas, y pusimos bases de hormigón nuevas”, describió el concesionario.

Gaviones y trabajos de contención en el Berghof.
Sustentabilidad energética
Además instalaron un moderno sistema de paneles solares en una de las casas, y armaron una red de conectividad eléctrica para el refugio, todas las casas, y el futuro desarrollo del domo que hará de aula y salón de eventos.
Actualmente, la energía solar abastece el consumo de luz del refugio, una bomba de agua y un sistema de presurización en la red de agua interna; además del funcionamiento de una heladera doble de gran tamaño, de vanguardia en el consumo, que es de apenas 65 wats en promedio, equivalente al de una lámpara de filamento de las que ya se dejaron de usar.
En días muy cerrados y fríos, con acumulación de nieve en los paneles, deben recurrir al refuerzo por un par de horas de una bomba a combustible, para garantizar la carga de baterías a la noche.
“Pero la idea es tender al 100% de energía renovable, e incluso más, queremos que sobre. Estamos trabajando en eso, queremos que sea el sello del Berghof”, expresó Marco.
En esa línea, trabajan en la recuperación de una cabaña de alojamiento grande, en donde Otto tenía la fábrica de esquíes, que para extremar la seguridad contra incendios y usar calefacción sustentable, contará con una estufa de pellets, con un sistema que convierte el calor que produce en energía eléctrica. El huésped no tendrá que tocar nada, se regula en forma automática electrónica, y la carga de pellets la hará el personal del lugar.
Por otro lado, en material ambiental, retomarán un viejo proyecto de INTA para achicar la pobación invasiva de pinos y reemplazarla por especies nativas. El plan comenzó hace muchos años y ya están las primeras lengas bastante crecidas. Quieren disponer todo un sector para el reemplazo progresivo, a modo de recuperación del bosque originario del lugar.
Buen movimiento
Los nuevos concesionarios se sorprendieron con el movimiento inicial que tuvieron. Abrieron el refugio en Semana Santa y en todos los fines de semana largos desde entonces tuvieron muchos visitantes, tanto residentes como turistas.
“Vino gente que tenía ganas de ver cómo había quedado, muchos del CAB, y el primer mes se movió un montón. También vienen deportistas, que pasan corriendo, caminando o suben en bici, igual que la gente que camina por las picadas de Pioneros. También recibimos muchos turistas de baja temporada”, agregó.