Recorridos
Laguna Azul, una caminata imperdible en el Parque Nacional Nahuel Huapi
Bariloche está colmado de sitios de una belleza incomparable. La Laguna Azul es uno de esos. Para llegar hay que transitar algo más de 10 kilómetros, cruzar varias veces un arroyo y sortear las dificultades que presenta el terreno.
El recorrido es recomendable, por demás. No está entre los recorridos de trekking más sencillos aunque, con un poco de esfuerzo, es posible superar las exigencias que presenta el trayecto.
Todo vale la pena. El recorrido empieza en Los Césares, en la cabecera del lago Mascardi, sobre la ruta provincial 81, a mitad de camino entre la ruta 40 y Pampa Linda, en la ruta a Tronador.
Los carteles anuncian un trayecto de 9 kilómetros desde Los Césares hasta la Laguna Azul, sin embargo el recorrido es 1,5 más extenso (10,5 km de ida). La primera parte es amigable, en un terreno plano que acompaña al río Manso. Tras unos 3 kilómetros, el trazado se torna más complejo, con pendientes más pronunciadas.

La primera dificultad más significativa es cuando hay que cruzar el arroyo Claro, un curso de agua que acompaña la totalidad de la travesía.
Para poder hacerlo, es aconsejable contar con un calzado extra. Es importante tener en cuenta la época elegida para realizar la travesía, debido a que si el curso de agua aumenta su caudal, atravesarlo será más complejo.
El mismo arroyo hay que cruzarlo en cuatro oportunidades, la última a metros de la laguna. La parte más compleja – y más cautivante en cuanto a los paisajes – es la final. El agua baja con fuerza y hay gran cantidad de saltos y cascadas. Para llegar a destino, hay que avanzar sobre los pedreros junto al arroyo y para ello se necesita fuerza de piernas, algo de equilibrio y atención para seguir las “pirkas” que orientan a los caminantes.

La laguna está ubicada a 1805 metros de altura (SNM). Está emplazada entre montañas y su color, claramente, hace honor a su nombre. En las elevaciones cercanas es posible divisar familias de cóndores y otras aves de altura que observan el entorno desde allí.
Un recorrido – tal vez por su dificultad – no tan popular como otros recorridos, pero sumamente recomendable.
