Felinos ferales: qué son y cómo es el operativo de control desarrollado por la Municipalidad
Un gato feral o felino feral, es un gato doméstico que nacido o crecido sin contacto con los seres humanos, o que perdió la socialización tras un largo período en la calle y se asilvestró.
En Bariloche se formaron colonias de felinos ferales, que generan una amenaza a la salud pública y condiciones de vida animal muy problemática.
En función de eso, por primera vez en la historia del municipio de Bariloche, Sanidad Animal puso en marcha una prueba piloto para el abordaje de colonias de gatos ferales utilizando herramientas propias y trabajando directamente junto a la junta vecinal del barrio La Cumbre.
La iniciativa surgió a partir de una problemática planteada por los propios vecinos. Sanidad Animal adquirió una jaula trampa para felinos, que fue cedida a la Junta Vecinal para realizar las tareas de captura responsable y el cuidado pre y postquirúrgico de los animales.
Desde el área municipal se llevan adelante las intervenciones de castración, vacunación antirrábica y desparasitación, avanzando en un abordaje sanitario y "ético" (así lo denomina una gacetilla municipal sin explicar qué significa) de estas poblaciones.
La experiencia permitirá evaluar una metodología de trabajo que pueda replicarse en otros sectores de la ciudad, fortaleciendo la capacidad de respuesta municipal frente a una problemática que requiere continuidad, planificación y participación comunitaria.
Reconocimiento a los vecinos
El abordaje de las colonias de gatos ferales no comienza con esta experiencia. En Bariloche existen personas y organizaciones que desde hace años sostienen esta tarea con compromiso y conocimiento del territorio.
En ese marco, Sanidad Animal reconoció especialmente el trabajo de Grays Ñancufil y su organización Los Rescataditos de Grays, así como el de todas las personas que vienen dedicando tiempo y esfuerzo al rescate, cuidado, captura y seguimiento de estos animales.
Durante los últimos años, parte de estas acciones se desarrollaron mediante distintos convenios, donde las tareas de captura y el cuidado pre y postquirúrgico estuvieron a cargo de personas con experiencia en esta problemática.
La incorporación de herramientas municipales no pretende reemplazar ese trabajo, sino sumar recursos y generar nuevas posibilidades de articulación para ampliar la capacidad de respuesta.
El director de Sanidad Animal, Pablo Daniel Roque, destacó la importancia de construir políticas de fauna urbana desde el territorio:
“Esta prueba piloto nos permite incorporar herramientas propias del municipio a un trabajo que muchas personas vienen realizando desde hace años con enorme compromiso".
"Por eso quiero reconocer especialmente a Grays Ñancufil, a Los Rescataditos de Grays, y a todos quienes históricamente han trabajado con las colonias de gatos ferales en Bariloche. El Municipio no viene a competir con nadie: viene a asumir su responsabilidad, aportar recursos y trabajar junto a quienes ya tienen experiencia. La articulación entre vecinos, juntas vecinales, organizaciones y Municipio es el camino para abordar cada uno de los temas de fauna urbana y transformar las demandas del territorio en respuestas concretas”, agregó.
La Junta Vecinal
Por su parte, el presidente de la Junta Vecinal La Cumbre, José Lamas, destacó el acompañamiento recibido por Sanidad Animal:
“Estamos muy agradecidos con Sanidad Animal porque siempre que le planteamos un problema del barrio se acerca, escucha y ofrece una solución. Hoy iniciamos un trabajo que sabemos que va a durar mucho tiempo, pero no sabíamos cómo encararlo ni qué necesitábamos para empezar. Lo más importante es poder dar una respuesta a los vecinos como referentes barriales, de la mano del Municipio. Esta herramienta nos permite dar un primer paso concreto frente a una problemática que nos plantearon y que ahora podemos comenzar a trabajar”, dijo.
Esta prueba piloto representa un nuevo paso en la construcción de un modelo de Sanidad Animal Urbana basado en la presencia territorial y el trabajo articulado.
El municipio incorpora herramientas propias, las juntas vecinales aportan el conocimiento de las necesidades de sus barrios y quienes vienen trabajando históricamente en esta problemática suman su experiencia.
La decisión es seguir construyendo respuestas desde el territorio, transformando las demandas de los vecinos en acciones concretas y fortaleciendo una política de fauna urbana que se construya entre el Municipio, las organizaciones y la comunidad.