Exitosa experiencia del Esquí Social
El Cerro Catedral vuelve a vestirse de fiesta y alegría con el avance del Esquí Social en San Carlos de Bariloche, un programa emblemático que sigue transformando realidades en cada jornada. Esta valiosa iniciativa, impulsada por la Municipalidad de San Carlos de Bariloche a través de la Secretaría de Capital Humano y Acción Social, en articulación constante con la Delegación Cerro Catedral, reafirma el compromiso de garantizar el derecho al juego, al deporte y al disfrute de nuestro majestuoso entorno natural para todos los vecinos.
La semana pasada fue verdaderamente inolvidable para 40 chicos y chicas pertenecientes al CAAT 10, quienes viajaron desde los barrios del oeste barilochense para vivir una aventura inolvidable en las pistas del Cerro Catedral. Para muchos de estos jóvenes, ponerse las tablas por primera vez y deslizarse sobre la nieve blanca significó coronar un anhelo de toda la vida, llenando el centro invernal de carcajadas, abrazos y recuerdos imborrables.
Esta dinámica de integración comunitaria no se detiene y avanza semana a semana de manera organizada, permitiendo que cada contingente pertenezca a un Centro de Atención y Articulación Territorial (CAAT) distinto de la ciudad. Gracias a este esquema equitativo y federal dentro del municipio, niños y adolescentes de las más variadas zonas barriales tienen asegurado su turno para disfrutar del aprendizaje y el encanto de la cordillera.
Detrás de cada sonrisa en la nieve existe una red humana excepcional que hace posible este milagro cotidiano. Es imprescindible resaltar con enorme gratitud el trabajo incansable de los trabajadores y trabajadoras de los CAAT, quienes con una entrega llena de amor, calidez humana y un inmenso profesionalismo acompañan a cada grupo en cada paso del trayecto, conteniendo y cuidando a los chicos en cada detalle de su desarrollo integral.
El compromiso de las políticas públicas inclusivas va mucho más allá de la temporada invernal y de las majestuosas pistas de esquí. En un esfuerzo coordinado por llevar bienestar y salud a cada etapa de la vida, el municipio también garantiza que jóvenes y personas mayores disfruten semanalmente de actividades acuáticas y natación en las piletas de AMEC, promoviendo el encuentro intergeneracional y la vida saludable.
La experiencia en la montaña está pensada para cuidar y mimar a los chicos en todo momento. Desde temprano, cada jornada inicia con un reconstituyente desayuno para recargar energías antes de calzarse las botas, y alcanza su punto máximo a la hora del almuerzo, donde los célebres y espectaculares sándwiches de milanesa se han convertido en los reyes indiscutidos del menú compartido entre compañeros y docentes.
Un pilar fundamental y sumamente destacado de la propuesta gastronómica es su mirada plenamente inclusiva y cuidadosa en materia de salud alimentaria. El programa garantiza menús aptos, adaptados e independientemente elaborados con alimentos sin TACC para los chicos y chicas con celiaquía, asegurando que todos, absolutamente sin distinción, compartan la mesa en igualdad de condiciones y con total tranquilidad.
El fortalecimiento y crecimiento continuo del Esquí Social es el resultado del trabajo en equipo y la solidaridad comunitaria. El programa cuenta con el valioso equipamiento e indumentaria recuperados gracias a donaciones privadas recibidas por el municipio, así como con momentos mágicos inolvidables, como shows especiales de magia en el centro comercial del Cerro Catedral, que convierten el aprendizaje del esquí en un recuerdo imborrable para las infancias local.
Desde el Estado municipal se sostiene con orgullo que crecer en Bariloche implica conectarse de manera directa con las maravillas de su geografía. Permitir que los sectores populares se adueñen con alegría de sus paisajes es construir igualdad de oportunidades, sembrar sentido de pertenencia y fortalecer el orgullo patagónico en el corazón de cada pibe y piba de la ciudad.
Con la nieve brillando en las cumbres y el corazón lleno de emoción, el Esquí Social sigue marcando la huella de un Bariloche más integrado, justo y humano. Las risas que resuenan hoy en el Cerro Catedral son el reflejo vivo de una gestión comunitaria que sueña en grande y trabaja todos los días para que la magia de la montaña sea un derecho de todos.