Ferroviarios rionegrinos: el esfuerzo diario que mantiene vivo el tren que une el mar y la cordillera
Cada 1° de septiembre, Río Negro celebra el Día del Ferroviario Rionegrino, una fecha que conmemora el aniversario de la provincialización del servicio, ocurrida en 1993. Aquella decisión histórica —tomada en medio de una crisis ferroviaria nacional— permitió que la provincia asumiera la gestión del Tren Patagónico y defendiera un medio de transporte que, con el paso de los años, se convertiría en un símbolo de identidad e integración territorial.
Hoy, ese legado sigue vigente gracias al esfuerzo cotidiano de los ferroviarios rionegrinos. Son ellos quienes, con su labor diaria, mantienen operativos los servicios de larga distancia, de carga, turísticos y el histórico tren a vapor conocido como La Trochita. Su trabajo no solo garantiza la conectividad entre las 12 estaciones que unen Viedma con Bariloche, sino que también sostiene el desarrollo productivo y turístico de las regiones que atraviesan.
El Tren Patagónico se ha consolidado como un motor económico clave para la provincia. A través del servicio de carga, acompaña a los sectores productivos de la estepa, la cordillera y la costa atlántica, mientras que el tren turístico potencia el atractivo paisajístico de la región. Además, la renovación de la concesión hasta 2035 y los planes de mantenimiento anunciados por el Gobierno provincial aseguran la continuidad del servicio y la estabilidad laboral de los trabajadores.
Pero más allá de los números y los kilómetros recorridos, ser ferroviario en Río Negro es formar parte de una tradición que se transmite de generación en generación. Como destaca el propio Gobierno provincial, “día a día construyen el presente pero también abren caminos hacia el futuro”, integrando comunidades a lo ancho del territorio.
En su día, la provincia rinde homenaje a cada ferroviario que, con su esfuerzo y compromiso, mantiene vivo al tren como parte fundamental de la historia, la identidad y el desarrollo de Río Negro.