Derrumbe
Ocaso de Flybondi: 12 días sin volar, embargo, se cayó su web, Brasil la sanciona y las agencias no venden sus pasajes
La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) autorizó a la low cost Flybondi a continuar comercializando pasajes y operando sus rutas habituales, tras la presentación de un plan de acción y la evaluación técnica de sus condiciones de seguridad operacional, luego de acumular más de 120 cancelaciones en dos meses. El organismo ratificó que la normativa vigente no contempla la suspensión cautelar de operaciones para empresas habilitadas.
La decisión oficial no alcanzó, para recuperar la confianza del canal de ventas. Las principales agencias online ya habían discontinuado la oferta de la aerolínea antes del pronunciamiento de la ANAC. Despegar confirmó que decidió dejar de ofrecer vuelos de la compañía como medida preventiva, luego de "monitorear la situación de la compañía durante las últimas semanas" y ajustar el inventario "para evitar cualquier contratiempo en caso de un potencial cese de operaciones". Almundo dejó de comercializar los vuelos desde el 11 de junio, tras problemas en la web de la aerolínea, mientras que Turismocity dejó de mostrar sus vuelos desde fines del año pasado por quejas de usuarios.
Cancelaciones y deuda
El deterioro operativo es la base del rechazo comercial. Según datos oficiales citados por medios especializados, Flybondi canceló más del 20% de sus vuelos desde comienzos de 2026, porcentaje que se incrementó de manera sostenida a partir de abril: de 10.204 servicios programados en el año, 2.081 fueron suspendidos. En julio, la cancelación llegó a cerca del 75% de los vuelos programados, en plena temporada de vacaciones de invierno, mientras la empresa mantuvo habilitada la venta de tickets a través de su sitio web y agencias de viaje.
En paralelo, la Justicia ordenó embargar las cuentas bancarias de la empresa por una deuda de casi 1.500 millones de pesos con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), y la compañía acumula deudas salariales con los cerca de 300 empleados que le quedan, tras haber comenzado a desvincular a otros 700 desde marzo.
Brasil endureció la postura
En sentido contrario a la ANAC argentina, el regulador brasileño avanzó con sanciones.
Las autoridades brasileñas anunciaron la ampliación de las restricciones a la venta de pasajes en Brasil que le había impuesto a la aerolínea argentina Flybondi como medida preventiva ante la cancelación masiva de vuelos, prohibiéndole vender nuevos pasajes para la ruta Buenos Aires-Río de Janeiro. La medida se suma a la prohibición dictada en julio para las rutas a Florianópolis, Maceió y Salvador. Según la ANAC brasileña, el número de vuelos operados por la compañía cayó de 576 en enero a solo 50 en junio, y los reclamos de pasajeros aumentaron 63,6% en los últimos 30 días.
Pese al contraste con la postura brasileña, la Argentina optó por mantener habilitada la operación de la compañía, aun cuando en los primeros días de agosto la aerolínea registró una puntualidad de apenas 15,38% y canceló más de dos tercios de sus vuelos programados.
Caída en la web y derrumbe
Desde la noche del lunes, el sitio web de Flybondi se encuentra fuera de servicio. Los usuarios que intentan ingresar a la página reciben un mensaje de error 504 bajo la leyenda "Gateway time-out", tal como consta en la captura de pantalla que ilustra esta nota.
El panel de diagnóstico provisto por Cloudflare especifica que la falla de conexión ocurre en el servidor anfitrión de la aerolínea, el cual dejó de responder a las solicitudes. Esta situación técnica impide a los pasajeros la compra de nuevos pasajes, la modificación de reservas existentes y la realización del check-in (claro, si hubiese vuelos, algo que no ocurre desde hace 12 días).
La interrupción en el portal y servicios asociados como el e-mail corporativo es otro paso más en el proceso de decadencia que la ultra low-cost viene experimentando en los últimos meses, y llega días después de que la Justicia federal resolviera trabar embargos sobre las cuentas bancarias de Flybondi por deudas con ARCA, y que la ANAC brasileña prohibiera la venta de pasajes en ese país.
Los más de 700 empleados despedidos o que se acogieron a retiros voluntarios también presionan para cobrar sus indemnizaciones, mientras los sueldos de quienes todavía permanecen empleados por Flybondi se abonan en cuentagotas.